El 28 de agosto se celebra el Día del Abuelo. Más allá de la felicitación, es un momento para reflexionar sobre la realidad que viven miles de personas mayores en México: problemas de salud, abandono y violencia.
Yucatán: abandono y violencia
En Yucatán, el DIF estatal advierte que los adultos mayores sufren abandono, violencia económica, patrimonial y psicológica. Incluso familiares buscan despojarlos de sus bienes o pensiones. La institución ha recibido 45 solicitudes de apoyo y 52 asesorías telefónicas este año. También resguarda a 30 adultos mayores en riesgo.
Además, promueve 64 clubes del adulto mayor donde realizan baile, manualidades y dinámicas cognitivas para fortalecer su salud física y emocional.
Quintana Roo: talleres y acompañamiento
En Quintana Roo, el DIF impulsa actividades de convivencia y talleres en sus casas hogar. En Chetumal, se ofreció una plática sobre derechos humanos y un taller de pintura.
En Isla Mujeres, la presidenta honoraria del DIF estatal, Verónica Lezama, convivió con los residentes de la Casa Hogar de Adultos Mayores y resaltó la importancia de darlescercanía y alegría.
El mejor regalo
Autoridades de ambos estados coinciden: el mejor regalo es la presencia de la familia. Los programas ayudan, pero la compañía de hijos y nietos es insustituible. En Yucatán, casi 16% de la población ya es adulta mayor. En Quintana Roo la cifra crece cada año. La invitación es clara: reconocerlos como un pilar de la sociedad y darles un lugar digno.
LA SITUACIÓN ACTUAL EN MÉXICO
En México, los adultos mayores representan uno de los sectores más vulnerables de la población. Aunque el país atraviesa un proceso de envejecimiento acelerado —con más de 18 millones de personas mayores de 60 años—, gran parte de ellos enfrenta problemas de salud, limitaciones económicas y, en muchos casos, el abandono de sus familias.
Los reportes de organismos públicos señalan que la violencia patrimonial, económica y psicológica es una de las principales agresiones contra este grupo. Muchos abuelos son despojados de sus pensiones o bienes, mientras otros viven en condiciones de soledad, sin cuidados médicos adecuados ni alimentación suficiente. A esto se suma que, en numerosas ocasiones, el maltrato proviene de familiares cercanos.
Frente a esta realidad, el reto es garantizarles una vida digna y acompañada. Instituciones como el Sistema DIF en los estados han reforzado programas de apoyo, casas hogar y clubes de convivencia, pero especialistas advierten que la mejor protección para los adultos mayores sigue siendo la cercanía y el compromiso de sus propias familias.
