El Frente Nacional por las 40 Horas se manifestó en el Centro Histórico de la CDMX, exigiendo la reducción de la jornada laboral sin recortes salariales. Conoce sus demandas.
El corazón de la Ciudad de México fue escenario de una nueva protesta por la justicia laboral. El Frente Nacional por las 40 Horas realizó un mitin este jueves para exigir al Congreso y al gobierno federal la aprobación inmediata de la reforma que reduce la jornada laboral, advirtiendo que no aceptarán más demoras ni «simulaciones».
Con la consigna «Por la Justicia y la Dignidad Laboral», miembros del Frente Nacional por las 40 Horas se concentraron la mañana de este jueves en las afueras del Museo de la Ciudad de México, en pleno Centro Histórico, para elevar la presión sobre una de las reformas sociales más esperadas y debatidas del país.
La manifestación, que inició a las 09:30 horas, tuvo una demanda central y clara: la reducción de la jornada laboral máxima de 48 a 40 horas semanales, sin que esto implique una afectación a los salarios o a las prestaciones ya existentes de los trabajadores.
Aliados en desacuerdo: la tensión entre movimientos y gobierno
La protesta evidencia una creciente fisura entre los movimientos sociales y el partido en el poder. Aunque Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum se han pronunciado a favor de la reducción de la jornada, su propuesta de hacerlo de manera paulatina, con una meta fijada para el año 2030, choca frontalmente con la exigencia de inmediatez de los activistas.
El Frente ha calificado públicamente la propuesta gubernamental como una «simulación» y una táctica dilatoria, argumentando que la promesa se hizo en un contexto electoral y que la clase trabajadora no puede esperar otros cinco años por un derecho que consideran una deuda histórica. México es uno de los países de la OCDE donde más horas se trabaja al
Un debate económico y social
La discusión sobre la jornada de 40 horas se ha convertido en un punto de tensión que enfrenta visiones distintas sobre el futuro del trabajo en México.
* A favor: Los sindicatos y colectivos como el Frente argumentan que la medida mejoraría la salud física y mental de los trabajadores, aumentaría la productividad y permitiría una mejor conciliación entre la vida laboral y familiar.
* En contra: Sectores empresariales han advertido que una implementación abrupta podría incrementar los costos laborales, afectar la competitividad de las empresas y generar presiones inflacionarias.
La manifestación de hoy es un recordatorio de que, a pesar de la sintonía ideológica en muchos temas, los movimientos sociales no están dispuestos a ceder en sus demandas y continuarán ejerciendo presión desde las calles para que las promesas de campaña se conviertan en realidades legislativas lo antes posible.
«Preguntamos aquí a la presidenta Claudia Sheinbaum y a todo su partido… ¿hasta cuándo van a seguir defendiendo a las oligarquías? ¡Basta ya de simulación y de vernos la cara!» – Comunicado del Frente Nacional por las 40 horas.
El mitin se desarrolló de manera pacífica, pero con un mensaje contundente. La pelota está ahora en la cancha del Congreso, donde los legisladores deberán sopesar la presión social, las advertencias empresariales y la línea política del Ejecutivo para definir el rumbo de esta trascendental reforma.
