
La caída de Venu Sports no fue un simple fracaso empresarial. Fue el resultado de una sofisticada y coordinada campaña de lobby en Washington, donde una coalición de rivales y activistas creó un entorno político y legal tóxico que hizo inviable el proyecto.
Mientras los titulares se centraban en las batallas judiciales y las maniobras corporativas, la verdadera guerra por el futuro de Venu Sports se libraba en los pasillos del poder de Washington, D.C. La desaparición del ambicioso proyecto de streaming de Disney, Fox y Warner Bros. Discovery es un caso de estudio sobre cómo una coalición bien organizada puede utilizar las herramientas del lobby, la presión política y la defensa legal para desmantelar una iniciativa corporativa multimillonaria.
Una coalición con un objetivo común
La oposición a Venu no fue un esfuerzo aislado, sino una campaña multifacética orquestada por una diversa alianza de actores con un interés común en detener el proyecto. Los Competidores Directos: FuboTV fue la punta de lanza, iniciando la demanda antimonopolio que se convirtió en el eje de la batalla legal. Pero no estaban solos. Gigantes de la distribución como DirecTV y Dish Network (EchoStar) jugaron un papel crucial, presentando escritos de amicus curiae (amigos de la corte) en apoyo a Fubo y comunicándose directamente con el juez para advertir sobre el daño anticompetitivo que Venu causaría a todo el mercado.
Grupos de Defensa del Consumidor: Una coalición de ocho influyentes organizaciones, incluyendo Public Knowledge y el American Economic Liberties Project, se unió a la lucha. Presentaron su propio escrito legal argumentando que Venu reduciría las opciones para los consumidores y, en última instancia, conduciría a precios más altos. El Soporte Intelectual: El trabajo de think tanks como el American Antitrust Institute (AAI), que durante años ha sido crítico con la consolidación de los medios, proporcionó la base intelectual y los argumentos económicos para la campaña, dando legitimidad a las afirmaciones de daño competitivo.
El manual de estrategia política y legal
Esta coalición ejecutó un plan de ataque coordinado en múltiples frentes, creando una presión insoportable sobre Venu y sus socios. Frente Legal: La demanda de Fubo y, de manera crítica, la obtención de la orden judicial preliminar que detuvo el lanzamiento del servicio. Este fue el golpe que dio a la coalición el tiempo y la influencia necesarios. Frente Regulatorio: Se ejerció una presión constante sobre el Departamento de Justicia (DOJ) para que investigara el caso. La carta pública y detallada de la senadora Elizabeth Warren fue una pieza clave de esta estrategia, poniendo al DOJ en el centro de la atención pública.
Frente Legislativo: La coalición llevó la batalla al Congreso. Enviaron una carta formal a los líderes de los comités clave —Judicial y de Energía y Comercio de la Cámara, y de Comercio y Judicial del Senado— exigiendo audiencias públicas sobre el asunto. Esto aumentó la presión política y la posibilidad de una intervención legislativa. Frente de la Opinión Pública: Al involucrar a grupos de consumidores, la narrativa se transformó. Dejó de ser una simple disputa entre corporaciones para convertirse en una lucha por proteger al aficionado promedio de los abusos de un monopolio.
«El acuerdo propuesto (…) amenaza con disminuir significativamente la competencia en el mercado de vMVPD en presunta violación de la ley antimonopolio.» – Senadora Elizabeth Warren, destacando la base legal de la oposición.
El resultado de esta campaña fue una tenaza perfecta. Venu Sports se encontró simultáneamente atrapado en una batalla legal que probablemente perdería, bajo el microscopio de una investigación federal antimonopolio, y enfrentando una creciente hostilidad política en el Capitolio. Esta combinación de presiones hizo que el proyecto fuera políticamente tóxico y financieramente inviable, forzando a sus poderosos patrocinadores a abandonarlo.
La historia de la caída de Venu es, por tanto, un manual moderno de activismo corporativo y político, que demuestra cómo una estrategia coordinada y multifacética puede desafiar y derrotar con éxito incluso a las corporaciones más poderosas en el campo de batalla de Washington