Las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de millones de niñas, niños y adolescentes. Ahí conversan con sus amigos, comparten fotografías, encuentran entretenimiento y descubren cosas nuevas. Pero también pueden encontrarse con publicaciones que promueven la violencia, el acoso escolar, las autolesiones y otras conductas que ponen en riesgo su bienestar.
Para reducir estos peligros, el Gobierno de México presentó un decreto presidencial que busca establecer nuevas obligaciones para las plataformas digitales. La intención es que las empresas responsables de estos servicios identifiquen y retiren contenidos peligrosos para menores de edad, además de ofrecer herramientas de protección que funcionen desde el momento en que se abre una cuenta.
La propuesta fue presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañada por funcionarios de la Consejería Jurídica de la Presidencia y de la Agencia de Transformación Digital. Su elaboración ocurrió después de un ataque registrado en una secundaria de Torreón, Coahuila, aunque el decreto busca atender de manera directa el problema que representa la exposición de menores a contenidos dañinos en internet.
¿Qué cambiará en las redes sociales para proteger a los menores?
El decreto presentado por el Gobierno federal establece que las plataformas deberán asumir una mayor responsabilidad sobre los contenidos que aparecen en las cuentas utilizadas por niñas, niños y adolescentes.
Esto quiere decir que la protección no dependerá únicamente de que una madre, un padre o un tutor revise el teléfono de sus hijos, sino que las empresas tendrán que incorporar mecanismos de seguridad desde el diseño de cada plataforma.
Luisa María Alcalde, consejera jurídica de la Presidencia, explicó que la finalidad del instrumento es proteger a los menores frente a contenidos que puedan afectar su integridad física y emocional.
“Queda prohibido a las plataformas digitales permitir a niñas, niños y adolescentes el acceso, exposición o recomendación de contenido, imágenes y video que generen o promuevan discursos de odio, extremismo violento”, dijo.
La disposición contempla además a las publicaciones relacionadas con explotación sexual, suicidio, autolesiones, trastornos alimenticios, violencia escolar, ciberacoso y material sexual explícito.
¿Qué contenidos estarán prohibidos para niñas, niños y adolescentes?
Las restricciones anunciadas abarcan diferentes tipos de contenidos que pueden representar riesgos para los menores.
Entre ellos se encuentran los mensajes que promueven agresiones contra otras personas, la discriminación, el extremismo violento y las publicaciones que presentan la violencia escolar como una conducta aceptable o digna de imitación.
También se incluyen materiales relacionados con abuso y explotación sexual, así como publicaciones que fomentan autolesiones, suicidio o trastornos de la alimentación.
Otro punto importante es el ciberacoso, que puede manifestarse mediante insultos, amenazas, humillaciones públicas, difusión de fotografías sin consentimiento o campañas de hostigamiento contra un estudiante.
Sin embargo, será necesario distinguir entre contenidos que promueven conductas peligrosas y aquellos que informan, previenen o ayudan a comprender estos problemas. Por ejemplo, una publicación educativa sobre prevención del suicidio no tiene la misma finalidad que otra que incita a hacerse daño.
Esta diferencia será relevante para determinar cómo se aplican las restricciones sin impedir el acceso a información útil para la salud, la educación y la prevención.
¿Las cuentas de menores tendrán mayor privacidad automáticamente?
Una de las medidas centrales consiste en establecer configuraciones de seguridad predeterminadas, es decir, que las cuentas de menores cuenten con las opciones más protectoras desde el principio.
Actualmente, muchas aplicaciones ofrecen herramientas para limitar interacciones, controlar quién puede comunicarse con un usuario o restringir determinados contenidos. Sin embargo, algunas requieren que la familia conozca esas funciones y las active manualmente.
El decreto federal busca invertir esa lógica y que la protección sea habilitada desde el inicio, sin esperar a que un menor o sus padres descubran dónde se encuentran las opciones de seguridad.
Además, las plataformas tendrán que clasificar contenidos por edades, incorporar mecanismos para identificar publicaciones de riesgo y ofrecer herramientas de supervisión familiar fáciles de utilizar.
Sin embargo, esto no significa que todos los peligros desaparezcan, pues una cuenta privada, por ejemplo, puede reducir el contacto con desconocidos, pero no elimina la posibilidad de recibir mensajes ofensivos de personas conocidas. Por eso, la configuración tecnológica debe acompañarse de comunicación familiar, educación digital y atención a las señales de riesgo.
¿Cómo se identificarán y eliminarán los contenidos peligrosos?
Las plataformas utilizan sistemas automatizados capaces de analizar publicaciones y detectar determinados comportamientos de riesgo. El decreto busca que estas herramientas se fortalezcan para identificar contenidos que puedan afectar a menores.
José Antonio Peña Merino, director de la Agencia de Transformación Digital, explicó que las empresas ya cuentan con mecanismos que permiten retirar grandes cantidades de publicaciones diariamente.
“Tienen algoritmos que de manera automática identifican contenidos de riesgo de alto riesgo y comportamientos de riesgo”, señaló.
Pero estos sistemas no son infalibles y pueden dejar pasar publicaciones peligrosas o clasificar incorrectamente materiales educativos, periodísticos o de prevención. Por eso, además de la detección automática, resulta importante que existan procedimientos claros para denunciar contenidos, revisar decisiones y corregir errores.
¿Podrán las autoridades revisar las conversaciones privadas?
Una de las principales dudas tiene que ver con la privacidad de los usuarios, especialmente cuando se trata de conversaciones entre estudiantes.
Peña Merino aclaró que la propuesta se concentra principalmente en contenidos de acceso público y reconoció que existen servicios de comunicación cifrados que protegen la privacidad.
El decreto plantea que las plataformas mantengan un punto de contacto permanente con las autoridades investigadoras, disponible las 24 horas del día, durante todo el año.
Deberán preservar y proporcionar información relacionada con investigaciones conforme a los procedimientos legales aplicables, además de alertar cuando identifiquen contenidos que representen amenazas contra la vida.
¿Habrá multas para las redes sociales que incumplan?
Por ahora, el decreto anunciado no contempla sanciones económicas específicas para las empresas que incumplan sus disposiciones.
La presidenta Sheinbaum explicó que se busca la colaboración de las plataformas y que posteriormente podría analizarse una regulación más amplia.
“No tiene sanciones como tal el decreto y el objetivo es que las plataformas se suman de manera voluntaria a esta protección de niñas y niños en México”, afirmó.
También anunció mesas de trabajo para determinar si se necesitan reformas legales o una legislación específica.
El ataque en una secundaria de Torreón impulsó el decreto
El 1 de octubre de 2026, dos hermanos de 18 años atacaron la Escuela Secundaria General Número 13, ubicada en el ejido La Unión, en Torreón, Coahuila. La agresión provocó la muerte de la subdirectora Nery Edith Narváez González y dejó cuatro personas lesionadas.
Las investigaciones señalaron posibles vínculos entre los agresores y contenidos de internet que glorificaban ataques escolares. Ambos jóvenes fueron vinculados a proceso por homicidio calificado y tentativa de homicidio.
El caso aceleró la discusión sobre la responsabilidad de las plataformas digitales y la presidenta Claudia Sheinbaum se comprometió a trabajar en un decreto que pusiera límites para los menores de edad.

