Hace poco más de un año, el sarampión volvió a aparecer en México. El primer brote importante se registró en Chihuahua. Desde entonces, el país ha acumulado 9,487 casos confirmados, 410 más que la semana anterior, de acuerdo con autoridades federales.
La cifra puede preocupar, pero hay un dato que cambia la perspectiva: México mantiene históricamente altas tasas de vacunación. Esa cultura de vacunarse, que ha sido constante durante décadas, ha evitado que el brote sea mucho mayor. Sin vacunas, el sarampión podría provocar cientos de miles o incluso millones de contagios. Hoy, aunque hay casos nuevos, la mayoría de la población está protegida.
El ejemplo de Chihuahua habla bien de esto. Chihuahua fue el primer foco rojo. El virus llegó desde el extranjero y encontró comunidades con baja cobertura de vacunación. Ahí comenzó el problema, pero también ahí se demostró que la estrategia funciona.
En ese estado se aplicaron 1.8 millones de dosis. El resultado fue que los casos activos comenzaron a bajar hasta prácticamente desaparecer en 2026. La vacunación masiva no solo controló el brote, sino que evitó que surgieran nuevos. Ese es el modelo que ahora se replica en todo el país, con una actuación rápida, vacunar masiva y cerrar el paso al virus antes de que crezca.
Hay suficientes vacunas y vienen más
Una de las preguntas más frecuentes es si hay vacunas suficientes. La respuesta oficial es sí. El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, dijo que actualmente en México hay 27 millones de dosis disponibles en las instituciones de salud de las 32 entidades. Además, en los próximos tres meses llegarán cerca de 20 millones más. Eso permitirá tener casi 48 millones de dosis listas para aplicarse hacia mayo.
“¿Y esto es mucho o es poco?, pues para que tengan unareferencia, en un año normal estábamos aplicando más o menos 5 a 6 millones de vacunas, las de los niños que iban cumpliendo la edad para vacunarse; en este año tenemos el historial de 6 millones más, casi 48 millones que podemos aplicar hacia el futuro, lo que significaría avances de vacunación nunca antes vistos para controlar este brote y queremos dar la certidumbre a todos los mexicanos de que tenemos suficientes vacunas”, dijo el funcionario.
Desde febrero del año pasado hasta ahora ya se han aplicado 16 millones de dosis en todo el país y ahora la vacunación se está acelerando semana con semana. La primera semana del año se aplicaron alrededor de 270 mil vacunas. Después la cifra subió a casi 400 mil. Más adelante se duplicó a 817 mil. Luego llegó a 876 mil. Y en la semana del 7 al 13 de febrero, la más reciente, se aplicaron casi 1.7 millones de dosis.
La meta, afirmó Eduardo Clark, es alcanzar 2.5 millones de vacunas por semana. Eso significa que en solo dos semanas se aplicaría lo que antes se aplicaba en todo un año regular.
Es importante no bajar la guardia
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas que existen. Una sola persona puede contagiar hasta 18 más si no están protegidas. Además, el virus puede permanecer en el aire hasta dos horas después de que alguien enfermo estuvo en ese lugar.
Los primeros síntomas parecen una gripe: fiebre, malestar, escurrimiento nasal. Después aparece el característico sarpullido. En la mayoría de los casos se supera, pero puede complicarse, sobre todo en niños pequeños o personas con defensas bajas. Puede provocar neumonía, inflamación del cerebro e incluso la muerte.
¿CÓMO FUNCIONA LA VACUNA CONTRA EL SARAMPIÓN?
Vale la pena explicar qué es exactamente esta vacuna. En México se aplica la vacuna triple viral, conocida como SRP, que protege contra sarampión, rubéola y paperas. Contiene una versión debilitada del virus. No causa la enfermedad, pero sí “enseña” al cuerpo a defenderse.
Cuando una persona se vacuna, su sistema de defensas reconoce ese virus debilitado y aprende a combatirlo. Así, si en el futuro entra en contacto con el virus real, su cuerpo ya sabe cómo responder.
La vacuna se aplica en dos dosis. Con esas dos aplicaciones, la protección es muy alta y puede durar toda la vida. Por eso las autoridades insisten: si un niño ya tiene sus dos dosis, no necesita otra.
Además de proteger a quien la recibe, la vacuna ayuda a proteger a los demás. Cuando muchas personas están vacunadas, el virus tiene menos oportunidad de circular. Es lo que se conoce como protección comunitaria.
¿QUIÉNES DEBEN VACUNARSE?
La prioridad nacional son niñas y niños de 6 meses a 12 años. Si tu hijo o hija está en ese rango y no ha recibido la vacuna, debes llevarlo al centro de salud. Si ya recibió una dosis y han pasado seis meses, necesita la segunda. Con las dos dosis queda protegido.
También hay una estrategia especial en 11 estados donde la incidencia es mayor: Jalisco, Colima, Chiapas, Sinaloa, Durango, Ciudad de México, Nayarit, Tabasco, Sonora, Tlaxcala y Puebla.
En esas entidades, cualquier persona de 13 a 49 años que no recuerde haberse vacunado o que no haya completado su esquema puede acudir a vacunarse. Si alguien ya tiene sus dosis completas o tuvo sarampión en el pasado, no necesita refuerzo.
¿DÓNDE VACUNARSE? HAY 20 MIL PUNTOS EN EL PAÍS
Uno de los mensajes más importantes es que la vacuna es gratuita. No importa si la persona está afiliada a alguna institución o no. No se pide pago ni afiliación. La vacuna es para todas y todos.
Existen alrededor de 20 mil puntos de vacunación en el país. Son centros de salud, hospitales y módulos temporales.
Para facilitar las cosas, el gobierno habilitó una página oficial donde se puede consultar el punto más cercano al domicilio:
https://dondemevacuno.salud.gob.mx
Ahí solo se necesita ingresar la ubicación para conocer el centro de salud disponible más cercano. Es una herramienta sencilla que evita traslados innecesarios y ayuda a organizar mejor la vacunación.
