Caso Mayo Zambada: ¿Quién mintió? ¿Ken Salazar? ¿El FBI?

La captura de Ismael “El Mayo” Zambada volvió al centro del debate público en México, no por la detención en sí misma, sino por una pregunta que la presidenta Claudia Sheinbaum colocó de manera directa: “¿Quién mintió?”. 

La interrogante surgió después de que un reportaje periodístico señalara que el avión en el que fue trasladado el capo a Estados Unidos aparece ahora vinculado a una exhibición del FBI, pese a que en 2024 el entonces embajador Ken Salazar sostuvo públicamente que ninguna agencia estadounidense participó en el operativo.

El caso tiene implicaciones diplomáticas, legales y políticas. Para el Gobierno de México, la contradicción entre la versión ofrecida por la Embajada de Estados Unidos y la información difundida por el medio Pie de Nota obliga a pedir nuevas explicaciones. La administración federal sostiene que, si una agencia estadounidense participó sin informar a México, podría tratarse de una violación a la soberanía nacional y a diversos instrumentos jurídicos internacionales.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, presentó una cronología de los hechos. Recordó que el 5 de enero de 2023 fue detenido Ovidio “N”, líder del Cártel de Sinaloa, en Jesús María, Culiacán, operativo en el que murieron 10 elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional. El 15 de septiembre de ese mismo año, Ovidio fue extraditado a Estados Unidos por el Gobierno de México.

El 25 de julio de 2024 ocurrió el episodio que hoy genera controversia. Ese día, según la versión oficial mexicana, la Embajada de Estados Unidos informó del cambio de medida cautelar de Ovidio sin consultar al Gobierno de México, lo que, de acuerdo con las autoridades mexicanas, violó el tratado de extradición. Ese mismo día arribó a Santa Teresa, Nuevo México, una aeronave en la que viajaban Joaquín “N” e Ismael “N”, quienes fueron detenidos por autoridades estadounidenses.

Rodríguez subrayó un dato que el Gobierno mexicano considera relevante: la aeronave salió de México sin el localizador encendido y éste fue activado cinco minutos antes de aterrizar en Nuevo México. Días después, el 31 de julio de 2024, México solicitó información a la Embajada de Estados Unidos sobre la posible participación de agencias de ese país en la detención.

El 9 de agosto de 2024, Ken Salazar informó públicamente que ninguna agencia estadounidense había participado en el operativo. Esa versión fue la que recibió el Gobierno mexicano. Sin embargo, el 2 de julio de 2026, Pie de Nota publicó que la avioneta utilizada en el traslado forma parte de una exposición de aviones de guerra en la que el FBI la presenta como parte de un operativo de esa agencia.

México señala contradicciones

Para la presidenta Sheinbaum, el punto central no es cuestionar la captura del capo, sino las condiciones en que ocurrió. 

“La respuesta por parte del embajador Ken Salazar, pública y de manera directa, fue que no había habido ninguna participación de ninguna agencia de los Estados Unidos. Sin embargo, en días recientes, supimos a través de una nota periodística que el avión en el que arriban estas dos personas miembros de la delincuencia organizada está expuesto en una feria en donde el FBI se atribuye este operativo”, dijo.

A partir de ahí planteó la pregunta que marcó la conferencia: “¿Quién miente? ¿Quién mintió? ¿Mintió el embajador Ken Salazar?”. 

La mandataria insistió en que la duda es relevante por dos razones: primero, porque implicaría que un embajador dio información falsa al Gobierno mexicano; segundo, porque si una agencia estadounidense participó en territorio mexicano sin conocimiento de las autoridades nacionales, podría haber violaciones legales y diplomáticas.

La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, fue más allá al advertir que, de confirmarse la participación del FBI sin informar a México, ello representaría una violación a la Carta de las Naciones Unidas, a la Carta de la Organización de los Estados Americanos, a la Constitución mexicana y a la Ley de Seguridad Nacional. Sin embargo, hasta ahora, esa participación no ha sido oficialmente acreditada por las autoridades mexicanas; por ello, el caso se mantiene en el terreno de las investigaciones y solicitudes de información.

Roberto Velasco, secretario de Relaciones Exteriores, informó que México pidió a la Fiscalía General de la República solicitar formalmente al FBI mayor información sobre lo difundido. “También hemos estado en comunicación con la Embajada de los Estados Unidos en México sobre este tema”, dijo. Añadió que la Embajada ya aportó algunos elementos sobre cómo el avión fue prestado al museo en Estados Unidos.

El avión bajo la mirada pública

De acuerdo con lo publicado por Pie de Nota, el FBI donó al War Eagles Air Museum de Santa Teresa, Nuevo México, el avión Beechcraft King Air en el que presuntamente fue trasladado por la fuerza Ismael “El Mayo” Zambada desde Culiacán hasta territorio estadounidense el 25 de julio de 2024. La aeronave, valuada en alrededor de 650 mil dólares, permanecerá en exhibición durante dos años bajo un memorando de entendimiento entre la agencia federal y el museo.

El reportaje también señala que la donación fue formalizada por la oficina de campo del FBI en El Paso, Texas. Kimberly Carrillo, oficial interina de Relaciones Públicas de esa oficina, afirmó que “este avión es un ejemplo de las prioridades del FBI, entre las que se incluyen la defensa de la seguridad nacional y el combate implacable contra los crímenes violentos”.

La publicación agrega que el objetivo de la exhibición es “educar al público sobre la importante labor que realizan las fuerzas del orden para detener a estos fugitivos” y “garantizar justicia para las innumerables víctimas” de los cárteles del narcotráfico. También indica que los números de serie de piezas del avión fueron borrados o alterados y que la matrícula N287KA pertenecía originalmente a otro modelo registrado en Estados Unidos.

Estos elementos son los que, según el Gobierno mexicano, contradicen la versión ofrecida en 2024. Sheinbaum sostuvo que no se entiende por qué la aeronave es presentada ahora como parte de una operación de una agencia estadounidense si, en su momento, la Embajada aseguró que no hubo participación de sus agencias.

La versión inicial del arresto

La primera versión sobre la captura del Mayo Zambada apuntó a que el capo fue citado con engaños por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, bajo el pretexto de mediar en una disputa local. Al llegar a una propiedad en Sinaloa, habría sido sometido y subido por la fuerza a un avión Beechcraft King Air para ser llevado a Estados Unidos contra su voluntad.

La aeronave aterrizó en un aeródromo privado de Santa Teresa, Nuevo México, donde agentes federales esperaban para detenerlo. Después, a través de su abogado Frank Pérez, Zambada difundió una carta en la que acusó directamente a “Los Chapitos” de su secuestro. Esa versión abrió desde entonces dudas sobre quién organizó el traslado, quién permitió el despegue y qué conocimiento tuvieron las autoridades de ambos países.

Sheinbaum afirmó que corresponde a la Fiscalía General de la República explicar el avance de las investigaciones abiertas desde 2024. También dijo que la Fiscalía deberá informar cómo una aeronave con matrícula presuntamente clonada y sin identificador activo pudo salir de México y llegar a Estados Unidos sin que las autoridades mexicanas lo advirtieran.

¿Quién acuerda con criminales?

Además de preguntar quién mintió, la presidenta colocó otro tema en el debate: quién pudo haber acordado con integrantes de la delincuencia organizada. 

“Nosotros nunca vamos a hacer acuerdos con ningún miembro, ni con ninguna organización de la delincuencia organizada, jamás”, afirmó.

Un caso abierto

El caso Zambada vuelve a poner tensión sobre la relación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad. Para el Gobierno mexicano, la pregunta no está cerrada: si en 2024 se dijo que ninguna agencia estadounidense participó, ¿por qué ahora el avión aparece asociado a una exhibición del FBI?

Hasta ahora, no hay una conclusión oficial que determine si Ken Salazar mintió o si la información publicada responde a otra explicación. Lo que sí existe es una contradicción pública que México busca aclarar por la vía diplomática y ministerial. La Fiscalía General de la República y la Secretaría de Relaciones Exteriores tendrán que solicitar más información y, eventualmente, explicar qué ocurrió antes, durante y después del vuelo que llevó a “El Mayo” Zambada a territorio estadounidense.

Mientras tanto, la pregunta formulada desde Palacio Nacional sigue abierta: ¿quién mintió?

LA OFENSIVA FEDERAL EN SINALOA

El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, informó que el Gobierno de México mantiene en Sinaloa un estado de fuerza de 16 mil 440 elementos, principalmente de la Sedena, Marina, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. El despliegue incluye presencia territorial en municipios de alta incidencia, vigilancia en caminos y carreteras, operaciones contra laboratorios clandestinos, aseguramiento de armamento y trabajos de inteligencia.

De acuerdo con el informe, durante la administración de Sheinbaum han sido detenidas en Sinaloa 2 mil 540 personas por delitos de alto impacto. Las acciones, dijo Harfuch, no se dirigen contra una sola facción, sino contra distintas estructuras criminales, incluidas células vinculadas con “Los Mayos”, “Los Chapos” y otros grupos del Cártel de Sinaloa.

Entre octubre de 2024 y junio de 2026, las autoridades aseguraron más de 94.5 toneladas de drogas, incluidos mil 300 kilos y dos millones de pastillas de fentanilo. También decomisaron 5 mil 900 armas de fuego y un millón de cartuchos. Según Harfuch, ese volumen representa cerca del 20% de las armas aseguradas en todo el país durante la actual administración.

El informe también reporta la destrucción de 2 mil 412 laboratorios para la producción de metanfetaminas por parte del Ejército y la Marina. En Navolato, por ejemplo, fueron neutralizados seis laboratorios donde se aseguraron más de cuatro toneladas de metanfetamina y 47 mil litros de sustancias químicas. En otro cateo en Culiacán se decomisaron 55 mil litros y más de dos mil kilos de sustancias químicas usadas para elaborar metanfetaminas.

Harfuch destacó además operaciones en Mazatlán, Ahome, Guasave y Los Mochis, con detenciones, aseguramiento de armas largas, fusiles Barrett, artefactos explosivos improvisados, vehículos con blindaje artesanal y precursores químicos. En Los Mochis, dijo, se aseguró un centro de acopio con 24 mil 400 litros de metanfetamina, considerado el mayor decomiso de metanfetamina líquida en la actual administración.

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