En un gesto tan inusual como provocador, el presidente Donald Trump subió este martes al tejado de uno de los edificios de la Casa Blanca y, ante decenas de periodistas, bromeó con instalar “misiles nucleares” en plena capital estadounidense.
“¿Qué va a construir?”, le preguntaron. Con una sonrisa en el rostro, respondió: “Misiles. Misiles nucleares”, mientras hacía un ademán como si estuviera lanzando uno. Todo ocurrió mientras inspeccionaba el lugar donde se construirá una nueva sala de recepción, según sus propias declaraciones.
La escena ocurrió bajo estricta vigilancia: Trump estuvo flanqueado por guardaespaldas y protegido por francotiradores durante los aproximadamente 20 minutos que permaneció en el techo del área destinada a la sala de prensa. La visita no pasó desapercibida, especialmente en un momento en el que aumentan las tensiones diplomáticas con Rusia.
Financiamiento privado y declaraciones polémicas
Cuando se le preguntó por qué estaba en el tejado, Trump respondió con sarcasmo: “Dando un pequeño paseo”. Luego, aseguró que la nueva obra será financiada con su propio dinero y donaciones privadas, y añadió:
“Es solo otra forma de gastar mi dinero por el país”.
Aunque el comentario sobre los misiles fue en tono de broma, generó reacciones encontradas entre la prensa y analistas internacionales, que lo interpretan como una muestra más del estilo provocador del presidente estadounidense.
