Trump amenaza con invocar la Ley de Insurrección por protestas en LA

Trump amenaza con invocar la Ley de Insurrección por protestas en LA
Trump amenaza con invocar la Ley de Insurrección por protestas en LA

La noche cayó sobre Los Ángeles y con ella, el humo de autos incendiados volvió a teñir el cielo. Era el quinto día consecutivo de protestas tras las redadas migratorias encabezadas por el ICE. Mientras miles de personas marchaban con carteles y banderas, en la Oficina Oval de Washington, Donald Trump pronunciaba una amenaza que cambiaría el curso de los acontecimientos: “Si hay insurrección, invocaré la Ley”.

Un poder presidencial con siglos de historia

La Ley de Insurrección, firmada en 1807, permite a un presidente desplegar fuerzas armadas dentro del país para contener desórdenes civiles. Aunque rara vez se aplica, su mención activa ecos de tiempos oscuros y decisiones autoritarias. Trump no dudó en esgrimirla como opción mientras criticaba la gestión del gobernador de California, Gavin Newsom.

“Le pedí al gobernador que hiciera un mejor trabajo”, dijo Trump, refiriéndose al demócrata con quien mantiene una relación marcada por la confrontación.

Guardia Nacional sin consentimiento estatal: un precedente peligroso

La acción más controversial ocurrió horas después: 2.000 efectivos de la Guardia Nacional y 700 Marines fueron enviados a Los Ángeles sin el consentimiento de las autoridades estatales, un acto que no se veía desde hace más de 60 años.

El despliegue fue presentado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, como una respuesta a una situación de “rebelión o invasión”. El costo del operativo: 134 millones de dólares, cubriendo alimentación, alojamiento y transporte por hasta 60 días.

¿Respuesta necesaria o escalada injustificada?

Activistas, alcaldes locales y defensores de derechos humanos han levantado la voz. Denuncian que militarizar la ciudad solo profundiza la fractura social, criminaliza la protesta pacífica y tensiona aún más la relación entre migrantes y fuerzas de seguridad.

Los enfrentamientos comenzaron como una reacción ciudadana contra las redadas del ICE, pero se transformaron en choques violentos con la policía. El miedo, dicen muchos, ya no viene solo de la deportación, sino del posible uso de tanques en su propio vecindario.

Una narrativa política de fuerza y control

El discurso de Trump se enmarca en una estrategia electoral basada en la “ley y el orden”. Ante la proximidad de la contienda presidencial, su narrativa de fuerza busca consolidar el voto conservador apelando al miedo y al control. Sin embargo, el uso potencial de la Ley de Insurrección levanta alarmas en sectores que defienden la democracia como construcción desde el diálogo, no desde la fuerza.

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