Desde el American Business Forum en el Kaseya Center de Miami, el presidente Donald Trump conmemoró un año de su reelección con un discurso que combinó triunfalismo económico, retórica nacionalista y fuertes críticas a los demócratas.
Ante una audiencia de miles de empresarios y líderes políticos, Trump proclamó que Estados Unidos vive “la edad dorada de su economía”, gracias a un crecimiento histórico del empleo y las inversiones. Pero el mensaje que más resonó fue su advertencia: “Nueva York ha perdido su soberanía”, tras la victoria del demócrata Zohran Mamdani, a quien calificó de “comunista”.
“Miami será el refugio de quienes huyan del comunismo”
Trump no escatimó en sus ataques contra los demócratas, asegurando que su gestión anterior “hundió al país” y que hoy, bajo su mandato, “Estados Unidos ha vuelto a levantarse”. En un tono desafiante, advirtió que la elección de Mamdani en Nueva York representa un “peligroso viraje al comunismo” y que los estadounidenses tendrán que elegir entre “sentido común o comunismo”.
“Miami será el refugio de quienes escapen del comunismo instaurado en Nueva York”, afirmó el mandatario, mientras el público lo ovacionaba de pie.
La nueva era económica según Trump
El presidente presentó cifras que, según dijo, confirman el “renacimiento económico sin precedentes” de su gobierno:
- 18 billones de dólares en inversiones en los primeros nueve meses de gestión.
- Crecimiento récord del empleo y los salarios industriales.
- Reducción de la inflación y promesa de volver a un precio de gasolina de dos dólares por galón.
“Hace un año éramos un país muerto. Ahora somos el más dinámico del mundo”, declaró, señalando a Miami como el ejemplo del nuevo modelo económico que, según él, “devuelve la soberanía a los ciudadanos”.
Criptomonedas, inteligencia artificial y defensa nacional
Trump aseguró que Estados Unidos se consolida como “la superpotencia mundial de las criptomonedas y la inteligencia artificial”, gracias a la desregulación de esos sectores. Añadió que el país ahora lidera la inversión tecnológica y energética, superando a China.
En materia de defensa, anunció un presupuesto militar récord de un billón de dólares y reveló que el Pentágono recuperará su antiguo nombre:
“Departamento de Guerra”. “Tenemos las Fuerzas Armadas más poderosas del mundo”, enfatizó.
Política exterior y mensajes a Medio Oriente
El discurso también incluyó un repaso por los logros internacionales de su administración. Trump elogió a su enviado especial Steve Witkoff, al yerno Jared Kushner y a la embajadora saudí Reema Bandar Al Saud por sus aportes a los Acuerdos de Abraham y la “paz en Gaza”.
“En tres mil años no hubo paz en Medio Oriente. Ahora lo estamos logrando”, afirmó, destacando acuerdos con China, Japón y Malasia que, según él, consolidan su política de “paz a través de la fuerza”.
Un mensaje de identidad y poder
Entre aplausos, Trump reafirmó su cruzada cultural y política. Dijo haber firmado un decreto para retirar fondos a escuelas que enseñen ideología de género o teoría racial crítica, y proclamó que “en Estados Unidos existen solo dos géneros: hombre y mujer”.
También anunció que el Monte Denali volverá a llamarse Monte McKinley, y el Golfo de México será renombrado como Golfo de América. “El sueño americano está vivo otra vez”, concluyó, antes de recibir la llave simbólica de la ciudad de Miami de manos del alcalde Francis Suárez.
