
México Sub17 femenil: un paso del sueño mundialista
El estadio de Rabat fue testigo de una batalla intensa. México se quedó a tan solo un partido de igualar su mejor actuación histórica en un Mundial Sub17 femenil. Las dirigidas por Miguel Gamero cayeron con orgullo 1-0 ante Países Bajos en una semifinal que tuvo emoción, lucha y drama hasta el último minuto.
Desde el primer silbatazo, las jóvenes mexicanas mostraron personalidad. No se intimidaron ante la potencia europea y pelearon cada balón como si fuera el último. En la grada, las banderas tricolores ondeaban mientras la ilusión mexicana seguía viva, recordando aquel subcampeonato de Uruguay 2018 que marcó un antes y un después para el fútbol femenil juvenil.
El gol que cambió la historia
El partido se mantuvo cerrado durante gran parte del encuentro. Ninguno de los equipos cedía terreno y la tensión crecía con cada aproximación al arco rival. Sin embargo, al minuto 68, una desatención en la defensa mexicana abrió el camino para el tanto de Linza Touzani.
La delantera neerlandesa recibió un pase filtrado y definió con frialdad ante Valentina Murrieta, la guardameta mexicana que había tenido una actuación impecable hasta ese momento. El silencio invadió el banquillo tricolor mientras Touzani celebraba el gol que pondría fin a la aventura mundialista.
Corazón, entrega y una polémica decisión
Lejos de rendirse, las mexicanas se lanzaron al frente con todo lo que tenían. Joselyn Solís y Berenice Ibarra lideraron los ataques por las bandas, intentando romper la sólida defensa neerlandesa.
A tres minutos del final, un rayo de esperanza iluminó al tricolor cuando Solís fue derribada dentro del área. Sin embargo, tras revisar la acción, la silbante decidió no marcar el penalti. La incredulidad se apoderó de las jugadoras mexicanas y del público que soñaba con el empate.
Ya en tiempo de compensación, Ibarra tuvo la más clara: un potente disparo desde fuera del área que terminó estrellándose en el travesaño. Fue el grito ahogado de un equipo que lo dejó todo en la cancha.
Un nuevo capítulo en la historia del fútbol femenil mexicano
Aunque la derrota dolió, el desempeño de la selección mexicana Sub17 reafirmó el crecimiento del fútbol femenil en el país. Este grupo de jóvenes jugadoras demostró carácter, disciplina y talento para competir de tú a tú contra las mejores del mundo.
Miguel Gamero, el estratega que ha impulsado una generación prometedora, destacó el esfuerzo de sus futbolistas y aseguró que el futuro del fútbol femenil mexicano está en buenas manos. “Estas niñas tienen hambre de gloria, representan el espíritu del fútbol mexicano: lucha, corazón y orgullo”, declaró tras el encuentro.
Brasil, el último reto en Marruecos
México aún tiene una oportunidad más de dejar huella. El sábado enfrentará a Brasil por el tercer lugar, en un duelo que promete intensidad y emociones. La Canarinha también llega dolida tras caer 2-0 ante Corea del Norte, pero con la misma ambición de despedirse del torneo con una medalla.
El partido no solo definirá el podio, sino también la consolidación de una generación mexicana que ha devuelto la esperanza al fútbol femenil juvenil. Gane o pierda, esta selección ya es parte de la historia.
Un legado que inspira a nuevas generaciones
El camino de México en el Mundial Sub17 femenil es más que una historia deportiva: es un símbolo de crecimiento, resiliencia y fe. Las niñas que hoy sueñan con vestir la camiseta nacional tienen en este grupo un ejemplo de lucha y determinación.
El fútbol femenil mexicano continúa rompiendo barreras, abriendo puertas y conquistando corazones. Aunque el sueño de la final quedó pendiente, el futuro luce más brillante que nunca.