Texas impone por ley los Diez Mandamientos en todas las escuelas

Texas impone por ley los Diez Mandamientos en todas las escuelas
Texas impone por ley los Diez Mandamientos en todas las escuelas

Una nueva y controvertida ley en Texas, firmada por el gobernador Greg Abbott, exige que una copia de los Diez Mandamientos sea exhibida de forma prominente en cada salón de clases de las escuelas públicas del estado, una medida que los opositores denuncian como inconstitucional.

Texas se ha colocado en el centro de una nueva batalla nacional sobre la línea que divide la religión y la educación pública. El gobernador Greg Abbott ha promulgado una ley que ordena la exhibición de los Diez Mandamientos en todas las aulas de las escuelas públicas, desde el jardín de infantes hasta la secundaria, una medida que ha sido celebrada por grupos conservadores y condenada de inmediato por defensores de las libertades civiles.

La Nueva Ley: Un Mandato sin Precedentes para las Escuelas de Texas

La legislación establece que todas las escuelas primarias y secundarias públicas de Texas deben mostrar una copia de los Diez Mandamientos en un «lugar visible» dentro de cada salón de clases. El texto debe tener un tamaño y una visibilidad específicos para asegurar que sea fácilmente legible por los estudiantes.

Los partidarios de la ley argumentan que los Diez Mandamientos no son solo un texto religioso, sino un documento histórico fundamental que ha influido en la ley y la moral occidentales, y que su exhibición tiene un propósito secular y educativo.

«Violación de la Primera Enmienda»: La Reacción Inmediata y las Demandas Legales Anunciadas

La respuesta de los opositores fue inmediata y contundente. Organizaciones como la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) han anunciado que presentarán demandas para bloquear la ley, argumentando que es una violación flagrante de la Cláusula de Establecimiento de la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU., que prohíbe al gobierno establecer o favorecer una religión.

Los críticos señalan precedentes legales claros. En 1980, la Corte Suprema de EE.UU. anuló una ley similar en Kentucky. Más recientemente, una corte federal de apelaciones dictaminó que una ley casi idéntica en Luisiana era inconstitucional. Argumentan que el propósito principal de la ley de Texas no es educativo, sino religioso, y que impone una visión teológica específica a una población estudiantil diversa.

«La Primera Enmienda es clara: las escuelas públicas no son escuelas dominicales. El gobierno no puede obligar a las escuelas a exhibir un texto religioso. Esta ley es descaradamente inconstitucional y prepararemos una demanda para detenerla», afirmó un representante de la ACLU de Texas.

El Campo de Batalla Nacional: ¿Una Estrategia para Poner a Prueba a la Corte Suprema?

La aprobación de esta ley en Texas, a pesar de los claros precedentes legales en su contra, no parece ser un acto aislado. Analistas políticos y legales sugieren que forma parte de una estrategia coordinada a nivel nacional por parte de grupos conservadores para reabrir el debate sobre el papel de la religión en la vida pública.

Esta estrategia consiste en aprobar leyes que actúen como «casos de prueba», diseñadas específicamente para ser desafiadas en los tribunales. El objetivo final es que uno de estos casos llegue a la Corte Suprema de los Estados Unidos, con la esperanza de que la actual mayoría conservadora del tribunal reinterprete o anule los precedentes existentes sobre la separación de Iglesia y Estado.

Por lo tanto, la ley de Texas es más que una simple pieza de legislación estatal; es una jugada en un ajedrez legal y político a nivel nacional, cuyo resultado podría redefinir los límites de la expresión religiosa en las instituciones públicas de todo el país durante las próximas décadas.

Salir de la versión móvil