Senado de EE.UU. aprueba ley para reabrir el gobierno y revertir despidos

El Congreso busca poner fin al cierre más largo en la historia de EE.UU., restableciendo empleos y extendiendo el presupuesto hasta enero de 2026.

El Senado estadounidense avaló una ley que restablece el financiamiento federal y reincorpora a miles de empleados despedidos durante el cierre impulsado por Donald Trump.

Senado de EE.UU. aprueba ley clave para reabrir el gobierno y recuperar empleos

En un hecho decisivo para la política estadounidense, el Senado aprobó una enmienda para reabrir el gobierno federal y revertir los despidos masivos ejecutados durante el cierre ordenado por la administración de Donald Trump. La votación, que culminó con 60 votos a favor y 40 en contra, marcó un punto de inflexión en la prolongada crisis institucional que afectó a millones de familias y paralizó al país durante más de cuarenta días.

El proyecto, denominado “Continuing Appropriations and Extensions Act, 2026”, extiende el financiamiento federal hasta el 30 de enero de 2026, garantizando la continuidad de los servicios públicos y el pago retroactivo a los trabajadores federales afectados.

Una votación con tensión política y consecuencias sociales

El cierre de gobierno, que se extendió por 41 días, dejó sin ingresos a miles de familias y provocó caos en sectores estratégicos como la aviación, el transporte y la seguridad. Durante semanas, aeropuertos saturados, programas sociales suspendidos y la creciente presión de la opinión pública pusieron en jaque al Congreso.

Con la aprobación de esta ley, los senadores buscan restablecer la confianza ciudadana y reactivar la economía federal, golpeada por la suspensión de programas esenciales. La medida será sometida a votación en la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos, donde se espera un debate intenso antes de su promulgación.

Reincorporación de miles de empleados federales

Una de las disposiciones más relevantes del proyecto es la reversión inmediata de los despidos masivos ejecutados por la Casa Blanca durante el cierre. Más de cuatro mil empleados federales serán reincorporados con garantía de pago retroactivo, una medida que busca reparar el daño económico y moral sufrido por los trabajadores públicos.

El texto también asegura el financiamiento del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), del que dependen más de 42 millones de estadounidenses de bajos ingresos para acceder a alimentos básicos.

Sin embargo, el acuerdo no incluye la extensión del Obamacare, que expira el 31 de diciembre, aunque los republicanos se comprometieron a votar su prórroga en una sesión posterior.

Trump apoya el acuerdo pero lanza nuevas amenazas

En una sorpresiva declaración, Donald Trump elogió el acuerdo alcanzado en el Senado y afirmó que su gobierno “reabrirá el país muy rápidamente”. No obstante, sus declaraciones posteriores dejaron ver su característico tono de confrontación.

Trump amenazó con reducir el salario de los controladores aéreos que, según él, no cumplieron con su deber patriótico durante el cierre. “¡Todos los controladores deben regresar al trabajo AHORA MISMO! Quien no lo haga sufrirá una reducción de sueldo”, escribió el mandatario en redes sociales, generando polémica inmediata.

El presidente también aseguró que recompensará a quienes sí se mantuvieron trabajando durante los 41 días del cierre, aunque no se ha definido cuántos empleados serían elegibles.

Aeropuertos en crisis y vuelos cancelados

El impacto del cierre sigue siendo evidente en los aeropuertos del país. El lunes, más de mil 600 vuelos fueron cancelados debido a la falta de personal de control aéreo, y se espera que los retrasos aumenten con el paso de los días.

La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó recortes del 10% en los vuelos programados para esta semana, una medida que ha desatado preocupación entre aerolíneas y pasajeros.

David Seymour, director de operaciones de American Airlines, advirtió en una carta interna que las repercusiones del cierre podrían extenderse más allá de los recortes actuales, afectando la puntualidad y la operación durante varias semanas.

Un cierre con secuelas económicas y sociales profundas

Los funcionarios federales advirtieron que, aunque el financiamiento se restablezca pronto, los efectos del cierre podrían prolongarse en varios sectores. La paralización de trámites, el retraso en pagos y el daño a la moral del personal público son consecuencias que tardarán en revertirse.

El Sindicato Nacional de Controladores Aéreos (NATCA) emitió un comunicado en el que defendió a sus miembros, señalando que la mayoría “ha seguido ejerciendo una de las profesiones más exigentes del mundo, a pesar de la falta de pago”.

La reapertura del gobierno no solo representa una victoria legislativa, sino también una oportunidad para que Estados Unidos recupere su estabilidad institucional y su imagen ante el mundo.

Salir de la versión móvil