
Ovidio Guzmán acepta su culpa y podría ser clave contra el narco mexicano
En un giro trascendental dentro de la lucha internacional contra el crimen organizado, Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, ha aceptado su culpabilidad por delitos de narcotráfico en una corte federal del distrito norte de Chicago, Illinois. El anuncio representa un parteaguas tanto para la justicia estadounidense como para las estructuras criminales que operan en México.
El documento, firmado por Guzmán López el pasado 30 de junio, allana el camino para un acuerdo de cooperación con el Departamento de Justicia de Estados Unidos. La audiencia formal donde “El Ratón” confirmará su declaración de culpabilidad se llevará a cabo el próximo 9 de julio en Chicago, y podría marcar el inicio de una colaboración inédita en los expedientes del Cártel de Sinaloa y otras organizaciones delictivas.
De acusado a posible cooperante: la estrategia de Ovidio
Fuentes judiciales confirman que Ovidio Guzmán, apodado “El Ratón”, tendrá la oportunidad de convertirse en testigo protegido o colaborador del gobierno de Estados Unidos, revelando información privilegiada sobre el funcionamiento interno de Los Chapitos, la facción del Cártel de Sinaloa liderada por sus hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán.
Esta cooperación no solo buscaría desmantelar redes de trasiego de drogas hacia Estados Unidos, sino también profundizar en las estructuras, alianzas y rutas utilizadas por una de las organizaciones más poderosas del narcotráfico a nivel global.
Los Mayitos, el CJNG y más: los secretos que podrían salir a la luz
El acuerdo firmado por Ovidio también lo comprometería a brindar información sobre otras células del Cártel de Sinaloa, como Los Mayitos, encabezados por los hijos de Ismael “El Mayo” Zambada, así como grupos rivales, entre los que destaca el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Este panorama coloca a Guzmán López como un posible eje en nuevas investigaciones federales. Su testimonio podría no solo afectar a su propio clan, sino también alterar el equilibrio de fuerzas entre organizaciones criminales que operan en México, Centroamérica y Estados Unidos.
Un acuerdo que podría reducir su sentencia
La aceptación de culpabilidad por parte de Ovidio Guzmán forma parte de una estrategia legal para negociar una sentencia menor, siempre y cuando cumpla con los términos del acuerdo de cooperación.
Si decide colaborar de forma plena, Ovidio no solo podría reducir su tiempo en prisión, sino obtener protección legal y una nueva identidad bajo el programa de testigos protegidos de Estados Unidos, un beneficio otorgado históricamente a delincuentes que contribuyen de forma sustancial a investigaciones de alto nivel.
El impacto político y judicial en México
Este acuerdo tendrá repercusiones que van más allá de los tribunales estadounidenses. En México, donde Ovidio fue capturado por segunda vez en un operativo de alto impacto en enero de 2023, el proceso de extradición y cooperación judicial con Estados Unidos vuelve a estar bajo el foco.
El caso también reactiva el debate sobre la infiltración del crimen organizado en las estructuras del Estado, la necesidad de reformas judiciales y los límites de la soberanía nacional cuando los capos mexicanos enfrentan procesos en cortes extranjeras.
Lo que sigue: audiencia clave el 9 de julio
La próxima fecha crítica en este proceso será el 9 de julio, cuando Ovidio Guzmán comparecerá de manera presencial ante la Corte de Chicago para formalizar su aceptación de culpabilidad. Se espera que en esa misma audiencia se empiecen a definir los términos del posible acuerdo de colaboración con los fiscales estadounidenses. De confirmarse su papel como cooperante, Ovidio se convertiría en uno de los testigos más valiosos en la historia reciente de los juicios contra el narcotráfico. Un movimiento que podría redefinir el mapa del crimen organizado en América