Un grupo de veteranos oficiales de policía hispanos en Miami Gardens ha presentado una demanda por derechos civiles, exigiendo el despido de la jefa de policía Delma K. Noel-Pratt. Alegan un patrón de discriminación, humillación y represalias ilegales que ha creado un ambiente de trabajo tóxico.
Un escándalo de discriminación ha estallado en el corazón del Departamento de Policía de Miami Gardens, donde un grupo de oficiales hispanos ha decidido romper el silencio y llevar a la ciudad y a su jefa de policía ante la justicia. En una conferencia de prensa celebrada el miércoles, los oficiales anunciaron la presentación de una demanda federal por derechos civiles, acusando a la jefa de policía, Delma K. Noel-Pratt, de dirigir un sistema de «discriminación y represalias» contra los oficiales varones de origen hispano.
Los oficiales, con años de servicio en el departamento, alegan haber sido objeto de un patrón de acoso, degradaciones, traslados punitivos e incluso suspensiones sin causa, todo ello, según afirman, debido a su origen étnico. «Ya es suficiente», declaró el sargento Pedro Valdez, uno de los demandantes. «Jugar con nuestras emociones y nuestro estado mental sin razón, no, ya es suficiente».
Me Quitaron a mi Perro: Los Testimonios de los Oficiales Afectados
Las acusaciones detalladas por los oficiales pintan un cuadro de humillación sistemática. El oficial Francisco Mejido, quien durante años formó parte de la prestigiosa unidad K-9 del departamento, relató cómo fue castigado severamente por lo que describe como un error menor: olvidar acoplar su cámara corporal al final de un turno.
Me llamaron y me sacaron de la unidad. Me quitaron a mi perro, y tuve que darle esa noticia a mis dos hijos pequeños, a mi esposa, relató Mejido, visiblemente afectado. Para un oficial de la unidad K-9, su compañero canino no es solo una herramienta de trabajo, sino un miembro de la familia. La acción fue percibida como un castigo desproporcionado y humillante.
El sargento Valdez compartió su propia experiencia, afirmando que fue relevado de su cargo durante seis meses. «Sin causa, me dijeron que me fuera a casa, sin causa», insistió Valdez.
Relevos sin Causa y Represalias: El Patrón de Abuso Denunciado
El abogado de los oficiales, Michael Pizzi, afirmó que sus clientes intentaron agotar todas las vías internas para resolver la situación antes de recurrir a los tribunales. «Todos estos oficiales sentados aquí hoy han sido blanco de ataques y acoso ilegal, degradados, suspendidos, humillados», declaró Pizzi.
La demanda alega que existe un «patrón de represalias contra los hombres blancos hispanos porque se han quejado». Según los demandantes, cualquier intento de denunciar el trato injusto resultaba en castigos aún más severos, creando un ciclo de miedo y silencio dentro del departamento. Esta cultura tóxica, según Pizzi, no solo afecta a los oficiales, sino que «impacta negativamente en la seguridad pública» al desmoralizar a la fuerza policial.
Hemos sido objeto de traslados, degradaciones, algunos de nosotros relevados del deber —yo mismo, sin causa alguna, en violación de la Carta de Derechos— y esto ha estado sucediendo durante varios años. – Sargento Pedro Valdez, Departamento de Policía de Miami Gardens.
¿Quién es la Jefa Delma Noel-Pratt? La Lideresa en el Ojo del Huracán
Delma K. Noel-Pratt, la jefa de policía en el centro de la controversia, es una figura prominente en la aplicación de la ley en el sur de la Florida. Su liderazgo ahora está bajo un intenso escrutinio. Los oficiales demandantes exigen su despido, argumentando que ella es la responsable directa de la cultura discriminatoria que denuncian. La jefa Noel-Pratt tiene previsto dirigirse a los medios de comunicación el jueves por la mañana para responder a las acusaciones.
La Ciudad Responde: Silencio Oficial Ante las Graves Acusaciones
Por su parte, la Ciudad de Miami Gardens ha emitido un comunicado reconociendo la existencia de la demanda pendiente. «Como cuestión de política, la Ciudad no comenta sobre litigios pendientes», dice el comunicado. «La Ciudad sigue comprometida con la transparencia y responderá en consecuencia dentro del proceso legal».
La comunidad de Miami Gardens y el sur de la Florida observan atentamente. El caso representa un conflicto «azul contra azul» poco común, donde los propios oficiales de policía son los que denuncian violaciones de derechos civiles desde dentro del sistema, otorgando una poderosa credibilidad a sus afirmaciones y planteando serias preguntas sobre el liderazgo y la cultura en uno de los departamentos de policía de la región.
