Jessica Grant solo quería volver a casa. Subió al tren en Manhattan como cualquier otro jueves, sin imaginar que quedaría atrapada durante horas, sin luz, sin ventilación y con el agua subiendo peligrosamente cerca. Lo que empezó como una tormenta más terminó siendo una catástrofe climática que puso a Nueva York de rodillas.
Una tormenta histórica paraliza la ciudad
El jueves por la tarde, una tormenta de magnitud histórica descargó más de 127 milímetros de lluvia en pocas horas. En zonas como Brooklyn y Queens, la lluvia superó los 50 mm por hora, desbordando sistemas de drenaje, inundando estaciones del metro, autopistas y calles enteras. El Servicio Meteorológico Nacional activó alertas por inundaciones repentinas para todo el noreste del país.
La gobernadora Kathy Hochul declaró estado de emergencia en Nueva York y Nueva Jersey, permitiendo el despliegue de recursos de emergencia y coordinación estatal.
El metro colapsado y trenes detenidos
Uno de los incidentes más impactantes ocurrió en el sistema LIRR: un tren quedó varado en Queens sin energía, forzando la evacuación de los pasajeros con escaleras portátiles. “Me asusté cuando se apagaron todas las luces”, narró Jessica. “Sabía que no era una tormenta común”.
En el metro de Nueva York, videos virales mostraron cascadas de agua cayendo por escaleras, plataformas bajo el agua y chorros saliendo de las paredes. En Park Slope, una falla eléctrica interrumpió múltiples líneas durante la hora pico, dejando a miles de personas varadas.
Autopistas bajo el agua y vehículos atrapados
Sobre la superficie, la situación no era mejor. El Clearview Expressway fue cerrado por completo, mientras imágenes mostraban un camión completamente cubierto de agua hasta las ventanas. Equipos de emergencia rescataron personas atrapadas en sus autos en zonas anegadas de Queens y Staten Island.
La Long Island Expressway, la Cross Island Parkway y varias rutas de Staten Island también quedaron inutilizables. Un autobús del MTA circulaba con agua acumulada dentro del pasillo central.
Aeropuertos bloqueados: vuelos cancelados y demoras
La aviación también colapsó. JFK, LaGuardia y Newark suspendieron vuelos por más de tres horas. Más de 1.170 vuelos fueron cancelados, mientras que otros cientos sufrieron demoras según FlightAware. El caos aéreo se extendió hasta Filadelfia y Boston.
¿Qué causó esta tormenta?
El fenómeno fue impulsado por un frente frío cargado de humedad tropical, amplificado por patrones climáticos extremos cada vez más frecuentes. Expertos lo relacionan directamente con el cambio climático, que intensifica eventos meteorológicos violentos incluso en zonas urbanas con infraestructura moderna.
Recomendaciones oficiales y lecciones futuras
Las autoridades instaron a evitar desplazamientos, revisar sistemas de drenaje domésticos y prepararse para más eventos extremos. Este evento dejó una clara lección: las ciudades necesitan adaptar su infraestructura a la nueva realidad climática.
Una ciudad puesta a prueba
Nueva York, una ciudad acostumbrada al caos controlado, fue puesta a prueba por la naturaleza. El cambio climático ya no es una amenaza lejana, y estas lluvias récord son una advertencia ineludible. La pregunta ya no es si volverá a suceder, sino cuándo.
