Tormenta invernal es el término que define el escenario que vive Estados Unidos tras el paso de un sistema climático extremo que ha paralizado el transporte aéreo, dejado a casi un millón de personas sin electricidad y obligado a las autoridades a declarar emergencias en múltiples estados. Desde el centro-este hasta el noreste del país, millones de habitantes enfrentan nieve, hielo, temperaturas peligrosamente bajas y cortes prolongados de servicios básicos.

Impacto histórico de la tormenta invernal en Estados Unidos
De acuerdo con autoridades meteorológicas y organismos de emergencia, esta tormenta invernal es una de las más extensas registradas, al cubrir más condados bajo alerta que cualquier otro evento similar desde que existen registros. La combinación de nieve intensa, aguanieve, lluvia helada y aire ártico ha generado condiciones extremadamente peligrosas en amplias zonas del país, afectando tanto áreas urbanas como rurales.
Los expertos advirtieron que el fenómeno no será de corta duración, ya que las temperaturas se mantendrán por debajo de lo normal durante varios días, lo que complica las labores de recuperación y aumenta el riesgo para la población.
Apagones masivos dejan a casi un millón sin electricidad
Uno de los efectos más severos de la tormenta invernal ha sido la interrupción del suministro eléctrico. Datos del sitio PowerOutage.us indicaron que más de 330 mil clientes se quedaron sin luz en Tennessee, seguido de Mississippi con cerca de 178 mil afectados. En estados como Louisiana y Georgia, los apagones superaron los 100 mil usuarios en cada entidad.
También se reportaron interrupciones en Texas, Kentucky, Virginia Occidental y Alabama, lo que elevó el total nacional a casi un millón de hogares y negocios sin electricidad. Las autoridades advirtieron que los cortes podrían extenderse por varios días debido a la acumulación de hielo en líneas eléctricas y postes, dificultando las reparaciones.
Autoridades alertan por riesgos prolongados del frío extremo
Funcionarios federales reconocieron que la situación es particularmente compleja por la persistencia del frío. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, explicó que el hielo acumulado mantiene un peso constante sobre la infraestructura eléctrica, lo que aumenta el riesgo de colapsos incluso horas después de haber caído.
Las autoridades de manejo de emergencias insistieron en que la población debe prepararse para periodos prolongados sin energía, mantener provisiones básicas y evitar el uso de generadores en espacios cerrados para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono.
Más de 17 mil vuelos cancelados colapsan el transporte aéreo
El sector aéreo fue uno de los más afectados por la tormenta invernal. Entre viernes y domingo se cancelaron más de 17 mil vuelos en todo Estados Unidos, la cifra más alta registrada desde la pandemia, según la firma de análisis Cirium. Solo el domingo se suspendieron alrededor de 11 mil 500 vuelos y más de 16 mil sufrieron retrasos, de acuerdo con FlightAware.
Los aeropuertos del noreste concentraron la mayoría de las cancelaciones. En Filadelfia, el 94 por ciento de los vuelos programados fueron cancelados. En el Aeropuerto LaGuardia de Nueva York, el 91 por ciento de las operaciones se suspendieron, mientras que el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy registró cancelaciones cercanas al 75 por ciento de sus vuelos.
Ciudades paralizadas y llamados a permanecer en casa
Desde Texas hasta Carolina del Norte y Nueva York, las autoridades locales pidieron a los residentes evitar desplazamientos innecesarios. Carreteras cubiertas de hielo, visibilidad reducida y temperaturas bajo cero incrementaron el riesgo de accidentes y dejaron a miles de personas varadas.
La División de Manejo de Emergencias de Texas advirtió que las condiciones en las carreteras son extremadamente peligrosas y recomendó permanecer en casa salvo que sea estrictamente necesario. Mensajes similares fueron emitidos por autoridades estatales y municipales en diversas regiones afectadas.
Declaraciones de desastre ante tormentas consideradas históricas
Ante la magnitud del impacto, el presidente Donald Trump aprobó declaraciones federales de desastre de emergencia en al menos 12 estados, entre ellos Carolina del Sur, Virginia, Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Mississippi, Indiana y Virginia. Las medidas permiten liberar recursos federales para apoyar a las comunidades afectadas y acelerar las labores de respuesta.
Consecuencias a corto plazo y retos para la recuperación
La tormenta invernal ha puesto a prueba la infraestructura, los sistemas de transporte y la capacidad de respuesta de las autoridades. Mientras continúan las bajas temperaturas, los expertos advierten que los efectos podrían prolongarse, con impactos económicos, interrupciones en servicios esenciales y riesgos para la salud, especialmente en adultos mayores y personas sin refugio adecuado.