Inundaciones en Texas: tres desaparecidos tras tragedia del 4 de julio

Inundaciones en Texas: tres desaparecidos tras tragedia del 4 de julio
Inundaciones en Texas: tres desaparecidos tras tragedia del 4 de julio

«Todo pasó en menos de una hora», relató Emma Hernández, residente de Kerrville, Texas, mientras observaba los escombros donde antes se alzaba su casa junto al río Guadalupe. La madrugada del 4 de julio, una crecida súbita del río arrasó con viviendas, arrastró autos y cobró la vida de decenas de personas. Hoy, tres continúan desaparecidas.

La tragedia comenzó a gestarse tras intensas lluvias que golpearon el condado. En apenas 45 minutos, el caudal del río aumentó casi ocho metros, según datos federales. La gente dormía. Nadie anticipó lo que vendría.

Un esfuerzo titánico por encontrar a los desaparecidos

Las cifras iniciales eran abrumadoras: más de 160 personas reportadas como desaparecidas. Sin embargo, gracias a tareas de verificación y búsqueda, la cifra se ha reducido a tres, informó Dalton Rice, administrador de Kerrville.

“El trabajo fue minucioso. Investigadores, socorristas y voluntarios rastrearon listas, llamadas y localizaciones”, declaró Rice. Muchos no respondieron por días debido al colapso del sistema telefónico.

El horror en Camp Mystic: epicentro de la tragedia

Uno de los lugares más golpeados fue Camp Mystic, un campamento con más de 750 niños. Cuando la corriente los alcanzó, solo unos pocos minutos separaban la vida de la muerte.

Al menos 27 personas fallecieron allí, entre campistas y personal. Algunos sobrevivientes narraron cómo subieron a los árboles para evitar ser arrastrados. La escena fue dantesca: tiendas destruidas, mochilas flotando, gritos bajo la lluvia.

¿Fallaron los sistemas de alerta?

Las autoridades locales enfrentan fuertes críticas. Muchos ciudadanos aseguran no haber recibido advertencias tempranas. El senador Ruben Gallego exigió una investigación federal al Departamento de Seguridad Nacional por su actuación durante la emergencia.

Mientras tanto, Donald Trump visitó la zona afectada y defendió la gestión de su administración. “La secretaria Kristi Noem estuvo presente desde el inicio”, afirmó el expresidente.

Un evento extremo que nadie vio venir

Dalton Rice sostiene que “nadie pudo anticipar la magnitud del desastre”, pese a los sistemas existentes. Las condiciones meteorológicas cambiaron rápidamente, dificultando cualquier reacción coordinada a tiempo.

La discusión ahora gira en torno a la modernización de los sistemas de alerta y el fortalecimiento de la infraestructura frente a fenómenos extremos, que cada año se vuelven más frecuentes en el sur de EE.UU.

Reconstrucción y memoria: lo que viene para Kerrville

Hoy, Kerrville intenta reconstruir con esperanza. Voluntarios limpian calles, iglesias organizan donaciones, y familias buscan respuestas y consuelo. “Perdimos mucho, pero aún estamos aquí”, dice Emma mientras ayuda en un centro comunitario.Las familias de los tres desaparecidos no pierden la fe. Las autoridades mantienen las labores de búsqueda activa. La comunidad, rota pero resiliente, se aferra a la esperanza.

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