Fuga de gas amoníaco en Oklahoma deja 36 hospitalizados

Una fuga de gas amoníaco en Oklahoma provocó la evacuación de cientos de personas y dejó al menos 36 hospitalizados en Weatherford.

Fuga de gas amoníaco en Oklahoma deja 36 hospitalizados
Fuga de gas amoníaco en Oklahoma deja 36 hospitalizados

La noche del miércoles se vivió una emergencia ambiental y sanitaria en Weatherford, Oklahoma, luego de una fuga de gas amoníaco que obligó a evacuar a cientos de personas y dejó al menos 36 hospitalizadas por problemas respiratorios. El incidente se originó cuando un camión cisterna comenzó a gotear en el estacionamiento de un hotel, generando una nube tóxica que rápidamente se expandió por la zona.

De acuerdo con las autoridades locales, la liberación de gas se produjo poco antes de las 10 p.m., desatando una rápida movilización de equipos de emergencia, bomberos, personal médico y unidades especializadas en materiales peligrosos. Los testigos reportaron una nube blanca espesa, acompañada de un fuerte olor que se sintió en varios kilómetros a la redonda, provocando pánico entre los residentes.

Caos nocturno tras la fuga de gas amoníaco en Oklahoma

Las primeras víctimas comenzaron a mostrar síntomas de intoxicación minutos después de la filtración. Muchos presentaban tos severa, ardor en los ojos y dificultades respiratorias. En total, 36 personas fueron trasladadas al hospital local, y al menos 11 de ellas tuvieron que ser transferidas a otros centros médicos de mayor capacidad para recibir atención especializada.

“Fue una escena de caos, la gente corría tratando de alejarse del área, había niños llorando y personas desmayadas por el olor”, relató una residente de Weatherford a medios locales.

Durante la madrugada, las autoridades activaron un plan de contingencia que incluyó el cierre de carreteras, entre ellas una salida de la Interestatal 40, y el establecimiento de refugios temporales para los evacuados. Cerca de 500 a 600 personas fueron trasladadas a albergues, mientras que otras recibieron la orden de permanecer dentro de sus viviendas, cerrar ventanas y evitar el uso de sistemas de ventilación que pudieran succionar el gas.

Escuelas cerradas y hogares de ancianos evacuados

La emergencia también impactó directamente la vida cotidiana de la ciudad. La mañana de este jueves, todas las escuelas permanecieron cerradas, mientras que varios hogares de ancianos fueron desalojados por precaución. Las autoridades municipales informaron que la prioridad es proteger a las poblaciones más vulnerables: adultos mayores, niños y personas con padecimientos respiratorios.

“Hasta que la calidad del aire sea totalmente segura, no permitiremos el regreso de los residentes a la zona afectada”, aseguró el jefe de bomberos de Weatherford.

El Departamento de Salud de Oklahoma confirmó que se está monitoreando el aire en distintos puntos de la ciudad y que los niveles de amoníaco han comenzado a disminuir, aunque la falta de viento ha ralentizado la disipación del gas.

Control del camión cisterna y participación de la Guardia Nacional

Las autoridades informaron que el camión cisterna que transportaba amoníaco anhidro ya no emite fugas, pero los equipos de emergencia permanecen en el lugar para garantizar que no exista riesgo de una nueva liberación. En la operación participan brigadas de materiales peligrosos y unidades de la Guardia Nacional de Oklahoma, las cuales se encargan de asistir a los socorristas y mantener el perímetro de seguridad.

El alcalde de Weatherford reconoció el esfuerzo de las autoridades locales, estatales y federales para contener la emergencia de la fuga de gas, y destacó que el evento podría haber sido mucho más grave de no haberse actuado de inmediato. “Gracias a la rápida respuesta, evitamos una tragedia mayor. Pero este incidente nos deja claro que necesitamos revisar los protocolos de transporte de materiales peligrosos en nuestra ciudad”, expresó.

¿Qué es el amoníaco anhidro y por qué es tan peligroso?

El amoníaco anhidro es un compuesto químico ampliamente utilizado en la agricultura, principalmente como fertilizante para cultivos como maíz y trigo. Sin embargo, su manipulación es extremadamente riesgosa. En forma líquida o gaseosa, puede provocar quemaduras severas en la piel y las vías respiratorias, además de daños irreversibles en los pulmones si se inhala en grandes cantidades por ejemplo en una fuga de gas.

Cuando ocurre una fuga de gas amoníaco, la sustancia puede reaccionar con la humedad del aire o del cuerpo humano, formando hidróxido de amonio, un agente altamente corrosivo. Por ello, las autoridades recomiendan evacuar inmediatamente las zonas afectadas y evitar cualquier intento de neutralizar el gas sin equipos especializados.

Antecedentes recientes de fugas en Estados Unido

El caso de fuga de gas en Oklahoma se suma a una serie de incidentes recientes relacionados con fugas de amoníaco en Estados Unidos. Apenas la semana pasada, una explosión en una planta al norte de Yazoo City, Mississippi, causó una emergencia similar que obligó a evacuar a decenas de residentes. En aquella ocasión, se reportaron varias personas lesionadas por exposición directa al gas.

Expertos advierten que estos accidentes están ocurriendo con mayor frecuencia debido al envejecimiento de la infraestructura de transporte y almacenamiento de sustancias químicas peligrosas. “El riesgo se incrementa cuando los tanques no reciben mantenimiento constante o cuando se trasladan materiales altamente tóxicos por rutas cercanas a zonas pobladas”, explicó el ingeniero químico Paul Harrison, consultado por la agencia AP.

Recuperación y evaluación del impacto ambiental

Weatherford, una ciudad de poco más de 12 mil habitantes ubicada a 113 kilómetros al oeste de Oklahoma City, sigue bajo monitoreo ambiental mientras se determina la magnitud del impacto de la fuga de gas. Autoridades locales trabajan junto con la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) para analizar muestras del aire, del suelo y de fuentes de agua cercanas al lugar del accidente.

Aunque el riesgo inmediato ha disminuido, los expertos señalan que la exposición prolongada a bajas concentraciones de amoníaco puede causar efectos secundarios en la salud, como irritación ocular, náuseas y dificultades respiratorias. Por ello, se recomendó a la población mantenerse alerta y acudir a revisión médica en caso de presentar síntomas derivados a la fuga de gas.

Investigación y próximos pasos

La fuga de gas amoníaco en Oklahoma continúa bajo investigación para determinar si existió negligencia por parte de la empresa transportista o fallas en los protocolos de seguridad. Mientras tanto, las familias evacuadas esperan regresar a sus hogares una vez que las autoridades confirmen que el ambiente es seguro.

El gobierno estatal anunció que revisará los lineamientos de transporte de materiales peligrosos en todo Oklahoma y fortalecerá la capacitación de los equipos de emergencia para prevenir futuros incidentes de fuga de gas.

El incidente ha dejado una lección clara: la seguridad química es un tema urgente que requiere atención constante. En comunidades como Weatherford, donde la tranquilidad se vio interrumpida por una nube tóxica, el miedo persiste, pero también la esperanza de que las medidas adoptadas eviten que una tragedia así de fuga de gas vuelva a repetirse.

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