
Intensificación del escrutinio de visados en EE. UU.
Tras el asesinato de Charlie Kirk, autoridades estadounidenses han intensificado la revisión de solicitudes de visados. La nueva política revisa comentarios y publicaciones en redes sociales de los solicitantes para detectar quienes celebren, trivialicen o justifiquen su muerte. Funcionarios han advertido que estas personas podrían perder su derecho de entrada al país y enfrentar deportación inmediata. Esta medida, considerada excepcional, forma parte de un esfuerzo más amplio del gobierno de Donald Trump por supervisar ideologías y opiniones de extranjeros que deseen ingresar a Estados Unidos.
El papel de Christopher Landau y la campaña en redes
El exembajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, ha liderado la búsqueda de comentarios sobre Kirk a través de su cuenta en X, solicitando a sus seguidores evidencia de quienes hayan celebrado o hecho bromas sobre el asesinato. Landau, apodado “el Quitavisas”, comparte imágenes satíricas donde simboliza la cancelación de visados mediante rayos láser y señales tipo superhéroe. Hasta el momento, más de 50 casos han sido destacados públicamente, aunque no se ha confirmado cuántos solicitantes han perdido efectivamente su visado.
Casos internacionales y repercusiones
Entre los señalados se encuentran un congresista brasileño, comentaristas políticos mexicanos y periodistas sudafricanos. Por ejemplo, Jorge Roberto Avilés, conocido como Callo de Hacha, comparó a Kirk con Hitler y fue etiquetado por Landau. La periodista Redi Tlhabi manifestó desacuerdo con Kirk por su postura sobre armas, y también fue incluida en la revisión. Estas acciones han generado debate internacional sobre la libertad de expresión, la ética digital y la línea entre seguridad nacional y censura ideológica.
Opinión de expertos y contexto legal
Ricardo Zúñiga, exfuncionario del Departamento de Estado, calificó esta práctica como “muy inusual” y señaló que históricamente la revisión de visados se centraba en antecedentes penales o peligrosidad, no en opiniones políticas. La ley estadounidense de 1952 prohibía migración a miembros de partidos totalitarios, pero no aplicaba a visitantes temporales. Sin embargo, desde 2020, el gobierno amplió las restricciones para evaluar actitudes hostiles hacia la cultura y los principios de EE. UU., lo que incluye contenidos en redes sociales y opiniones expresadas públicamente.
Debate sobre libertad de expresión y seguridad nacional
El gobierno de Trump y el Departamento de Estado defienden estas medidas como esenciales para la seguridad nacional, argumentando que buscan impedir la entrada de quienes promuevan violencia o socaven la cultura estadounidense. Sin embargo, críticos advierten que se trata de un control ideológico que podría limitar la libertad de expresión y generar precedentes controvertidos para la evaluación de solicitudes de visado a nivel internacional.