Este domingo 9 de noviembre, el cierre del Gobierno de Estados Unidos entró en su día número 40, mientras los senadores permanecen el fin de semana en Washington buscando un acuerdo que ponga fin a una de las crisis más extensas y costosas del país.
La parálisis administrativa ha dejado a millones de estadounidenses sin asistencia alimentaria, a trabajadores federales sin salario, y ha interrumpido operaciones aéreas en todo el territorio. Aun así, el Senado muestra poco avance tras una maratónica sesión de fin de semana.
El líder republicano John Thune declaró el sábado que están “a sólo un puñado de votos” de aprobar un proyecto que reabra el Gobierno y extienda la financiación hasta enero. Sin embargo, los demócratas insisten en mantener los subsidios a los planes de salud de la Ley de Asistencia Asequible (Obamacare), un punto que mantiene el estancamiento.
¿Qué está provocando el cierre de gobierno de EEUU?
Los republicanos se oponen a extender los subsidios que reducen las primas de los seguros médicos, aunque un grupo de demócratas moderados propone un compromiso: reabrir el Gobierno a cambio de una votación futura sobre el tema.
El senador Bernie Sanders calificó esa oferta como “un gesto inútil” si no hay compromiso del presidente de la Cámara y del propio mandatario.
El presidente Donald Trump ha rechazado cualquier acuerdo inmediato y volvió a presionar para eliminar la regla del filibusterismo, que exige una mayoría de 60 votos para aprobar la mayoría de las leyes en el Senado.
Negociaciones a contrarreloj
Entre 10 y 12 legisladores demócratas y republicanos mantienen negociaciones para financiar parcialmente programas, como la ayuda alimentaria, los servicios a veteranos y el poder legislativo, extendiendo el resto del gasto federal hasta diciembre o enero.
Sin embargo, aún no hay consenso suficiente para aprobar el paquete, y cualquier acuerdo deberá enfrentar la oposición del presidente Trump y del presidente de la Cámara, Mike Johnson, quienes se niegan a incluir una votación sobre salud.
Caos en aeropuertos y afectaciones nacionales
El cierre ya provoca graves interrupciones en los servicios públicos. La Administración Federal de Aviación (FAA) ordenó reducir el tráfico aéreo por falta de personal, lo que causó la cancelación de más de 2,500 vuelos durante el fin de semana.
Los aeropuertos de Atlanta, Chicago, Charlotte y Newark fueron los más afectados, con retrasos generalizados y cancelaciones en cadena.
Además de las interrupciones aéreas, los programas de asistencia alimentaria y servicios de veteranos se encuentran en riesgo de suspensión, lo que ha generado presión social sobre el Congreso.
