Vance Boelter, de 57 años, fue capturado tras una cacería humana histórica, acusado de asesinar a la exlíder demócrata Melissa Hortman y su esposo, y de herir a otro senador. Una lista con 60 objetivos políticos fue hallada en su poder.
Lo que comenzó como un violento y trágico ataque contra dos familias de políticos en Minnesota se ha transformado en la revelación de un presunto complot de terrorismo político a gran escala que ha puesto en alerta a las agencias de seguridad de todo el país. Vance Luther Boelter, de 57 años, fue capturado el domingo por la noche tras una masiva cacería humana de 43 horas, calificada por las autoridades como la más grande en la historia del estado. Boelter es el principal sospechoso del asesinato de la exlíder de la Cámara de Representantes de Minnesota, la demócrata Melissa Hortman, y su esposo, Mark, así como del intento de asesinato del senador estatal demócrata John Hoffman y su esposa, Yvette.
El arresto, que tuvo lugar en una zona boscosa cerca de la propiedad del sospechoso en el condado de Sibley, puso fin a un fin de semana de terror e incertidumbre. Sin embargo, la captura de Boelter fue solo el comienzo de una investigación mucho más escalofriante. En el vehículo del sospechoso, modificado para parecer una patrulla policial, los investigadores encontraron un cuaderno que contenía una «lista de exterminio» con los nombres de aproximadamente 60 a 70 personas, en su mayoría políticos del Partido Demócrata, líderes comunitarios y defensores del derecho al aborto.
Un Ataque Coordinado y la Cacería Humana
La violencia comenzó en la madrugada del sábado. Alrededor de las 2:00 a.m., la hija adulta de los Hoffman llamó al 911 para reportar que una persona enmascarada había disparado a sus padres en su casa de Champlin. Una hora más tarde, la policía de Brooklyn Park, alertada sobre el ataque a un legislador, realizó una revisión de bienestar en la casa de Melissa Hortman, ubicada a unos 15 kilómetros de distancia.
Al llegar, los oficiales se encontraron con una escena sacada de una pesadilla: un hombre vestido con un uniforme similar al de la policía salía de la residencia de los Hortman. El individuo, presuntamente Boelter, abrió fuego contra los agentes antes de huir, abandonando el falso vehículo policial. Dentro de la casa, la policía encontró a Melissa Hortman y a su esposo, Mark, muertos a tiros.
«Las acciones impensables de un hombre han alterado el estado de Minnesota», declaró el gobernador Tim Walz tras el arresto, calificando los hechos como un «acto de violencia política selectiva».
La respuesta de las fuerzas del orden fue masiva. Cientos de agentes locales, estatales y federales, incluyendo 20 equipos tácticos y helicópteros, se unieron a la búsqueda. El FBI ofreció una recompensa de $50,000 por información que condujera a su captura. Finalmente, acorralado en un campo, Boelter se rindió a las autoridades, arrastrándose hacia los oficiales antes de ser esposado. Estaba armado en el momento de su detención.
El Perfil del Sospechoso y el Misterio de los Panfletos
Vance Boelter, un hombre con un doctorado en estudios de liderazgo y sin antecedentes penales graves, presenta un perfil complejo. Se describe a sí mismo como un profesional de la seguridad y fue miembro de una junta estatal de desarrollo laboral, en la que también participaba el senador Hoffman, una de sus víctimas. Amigos lo describen como conservador y religioso, pero no extremista. Sin embargo, en sermones grabados durante un viaje a África, Boelter expresó fuertes opiniones anti-aborto y anti-LGBTQ.
La evidencia encontrada en su vehículo añade capas de complejidad al caso. Además de la escalofriante lista de objetivos, las autoridades encontraron panfletos del movimiento de protesta «No Kings», una serie de manifestaciones a nivel nacional organizadas en oposición al presidente Trump. Este hallazgo es desconcertante, ya que las creencias conservadoras de Boelter parecen estar en contradicción directa con el mensaje anti-Trump de las protestas. Este detalle ha generado un intenso debate y especulación sobre si se trataba de un intento de desviar la investigación o si refleja una ideología profundamente confusa.
La investigación ahora se centra en determinar el alcance total del complot. Las autoridades creen que, de no haber sido interrumpido por la policía en casa de los Hortman, Boelter habría continuado con su ola de violencia ese mismo día. El ataque ha sido condenado unánimemente por la delegación del Congreso de Minnesota, tanto por republicanos como por demócratas, quienes declararon que «no hay lugar en nuestra democracia para la violencia por motivos políticos».
