Nueva York volvió a detenerse este 11 de septiembre para recordar a las 2,983 víctimas de los atentados terroristas de 2001, en un homenaje cargado de solemnidad y unidad.
En la Plaza del Memorial, familiares y sobrevivientes se reunieron desde temprano para participar en la lectura de nombres y en seis minutos de silencio que marcaron los momentos exactos de los ataques: el impacto y colapso de las Torres Gemelas, el ataque al Pentágono y el accidente del vuelo 93 en Pensilvania.
La ceremonia en Zona Cero
El Museo y Monumento Nacional del 9/11 organizó la ceremonia anual, reservada inicialmente para familiares. Frente a las fuentes conocidas como “Espejos de Agua”, erigidas en el lugar donde se levantaban las Torres Gemelas, los asistentes rindieron tributo con flores, velas y oraciones.
Homenajes en el Pentágono y Pensilvania
Mientras en Manhattan se honraba a las víctimas, en el Pentágono se recordó a los 184 militares y civiles fallecidos, y en Shanksville, Pensilvania, se rindió homenaje a los pasajeros y tripulación del vuelo 93, quienes evitaron un ataque aún mayor al enfrentar a los secuestradores.
Autoridades presentes en los actos
El vicepresidente J.D. Vance y la segunda dama Usha Vance participaron en la ceremonia en la Zona Cero. El presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump estuvieron presentes antes de trasladarse al Bronx para asistir a un evento deportivo.
El Tributo de Luz: símbolo de esperanza
La jornada culminó con el Tributo de Luz, dos potentes haces de luz azul proyectados hacia el cielo neoyorquino, visibles desde kilómetros de distancia. Este acto se ha consolidado como uno de los homenajes más conmovedores, un recordatorio de la tragedia, pero también de la resiliencia de una nación que, 24 años después, mantiene viva la memoria del 11 de septiembre.
