Trastorno Therian: Lo que la psicología explica sobre este fenómeno

Trastorno Therian es un tema de debate actual. Expertos aclaran si esta identidad animal es una patología.

Trastorno Therian: Lo que la psicología explica sobre este fenómeno
Trastorno Therian: Lo que la psicología explica sobre este fenómeno

El trastorno Therian es una de las búsquedas más recurrentes en plataformas digitales debido a la creciente visibilidad de jóvenes que se identifican con animales no humanos. Este fenómeno, que ha cobrado fuerza en redes sociales, muestra a adolescentes utilizando máscaras, colas o realizando movimientos propios de diversas especies.

Ante la difusión de estos contenidos, surge la duda legítima entre padres de familia y educadores sobre si este comportamiento debe catalogarse como una enfermedad mental o simplemente como una forma de expresión identitaria contemporánea.+1

La psicología moderna establece parámetros muy claros para definir cuándo una conducta deja de ser una excentricidad y se convierte en una patología. El concepto de trastorno Therian no existe como tal en los manuales diagnósticos internacionales, como el DSM-5.

Los especialistas en salud mental señalan que la identidad «therianthropy» se basa en una conexión espiritual o psicológica con un animal, pero quienes la practican mantienen plena conciencia de su humanidad biológica, lo cual es un diferenciador clave en el análisis clínico.

Para que un comportamiento sea clasificado bajo la etiqueta de trastorno, debe generar una disfuncionalidad significativa en la vida del individuo. La psicóloga Elsa Garro menciona que se deben evaluar factores como la frecuencia, la duración y el nivel de incapacidad que la conducta provoca en el entorno social o académico.

Si un joven se identifica como animal pero cumple con sus deberes, mantiene relaciones saludables y distingue la realidad de la fantasía, la psicología no encuentra elementos para hablar de una psicopatología establecida.

Diferencias entre identidad y patología clínica

Es fundamental no confundir el fenómeno con la zoantropía clínica, que sí es un síntoma psicótico grave donde el paciente cree genuinamente ser un animal. En el caso del supuesto trastorno Therian, los jóvenes suelen utilizar estas conductas como un mecanismo de liberación de tensiones sociales.

Al gatear o rugir en espacios controlados, encuentran una forma de canalizar emociones que la estructura social rígida a veces les impide manifestar, funcionando en ocasiones como una herramienta de regulación emocional.

El psicólogo Miguel Espinosa aclara que, mientras no exista una pérdida de contacto con la realidad, el comportamiento puede considerarse incluso una fase de exploración de la personalidad. Los adolescentes de la generación Z suelen adoptar etiquetas para pertenecer a comunidades con intereses afines, y el movimiento Therian ofrece ese sentido de pertenencia.

La preocupación clínica solo aparece cuando el individuo sustituye por completo sus interacciones humanas por conductas animales de forma persistente y aislante, afectando su desarrollo integral.

La Secretaría de Salud y diversas instituciones de salud mental en México enfatizan que el diagnóstico debe ser realizado por profesionales tras una observación detallada. Etiquetar prematuramente a un adolescente con un trastorno Therian puede resultar contraproducente, generando estigmatización y alejando al joven de la comunicación con sus tutores.

La escucha activa se posiciona como la herramienta más valiosa para los padres que observan estas conductas en sus hijos, permitiendo entender el trasfondo emocional de la práctica.

El papel de las redes sociales en la identidad animal

La rapidez con la que se propagan estas tendencias en internet hace que parezca un brote masivo de problemas psicológicos, pero los expertos sugieren cautela. El trastorno Therian suele ser una interpretación externa de quienes no comprenden los nuevos códigos de comunicación juvenil.

En la actualidad, la identidad es fluida y los jóvenes experimentan con avatares y representaciones simbólicas de forma constante, lo cual es una extensión de los juegos de rol tradicionales adaptados a la era digital y estética de 2026.

Si un adolescente presenta aislamiento extremo, descuido de la higiene personal o confusión persistente sobre su especie biológica, es momento de buscar apoyo especializado. Sin embargo, la mayoría de los casos reportados bajo la etiqueta de trastorno Therian son simplemente expresiones artísticas o simbólicas.

La intervención profesional debe reservarse para casos de deterioro funcional evidente. Un trastorno Therian no puede diagnosticarse solo por el uso de accesorios o la imitación de sonidos animales en videos cortos.

La salud mental es un estado de equilibrio que permite al individuo desarrollarse en su entorno; si esa capacidad se mantiene intacta, la identidad animal se queda en el terreno de la subcultura y no de la medicina, permitiendo que la diversidad de expresiones humanas continúe su curso natural.

Recomendaciones para padres y especialistas

Ante la duda sobre un posible trastorno Therian, la recomendación primordial es observar el contexto. La psicología sugiere que, en lugar de prohibir la conducta, se establezcan límites claros sobre los espacios adecuados para dicha expresión.

Esto ayuda al adolescente a entender la diferencia entre el ámbito privado de su identidad y el ámbito público o académico donde rigen otras normas de convivencia. El acompañamiento clínico solo es necesario si la conducta animal se utiliza como un refugio para evitar traumas o realidades dolorosas que el joven no puede procesar.

El debate sobre el trastorno Therian continuará mientras las dinámicas de identidad sigan evolucionando. No obstante, la evidencia científica actual apunta a que se trata mayoritariamente de un fenómeno sociocultural.

La clave para los profesionales es mantenerse actualizados sobre las tendencias de la generación Z para no emitir diagnósticos erróneos basados en el desconocimiento de las nuevas tribus urbanas. La salud mental florece en ambientes de comprensión y guía, no de censura inmediata ante lo que resulta inusual a la vista del adulto.

Finalmente, entender el trastorno Therian requiere separar el síntoma de la tendencia. La psicología busca siempre el bienestar del paciente, y en muchos casos, la aceptación de estas formas de expresión por parte del núcleo familiar reduce la ansiedad y previene complicaciones reales.

Mientras la persona sea capaz de navegar su vida diaria con normalidad, la identificación animal permanece como una faceta de su mundo interior, respetable y válida dentro de la pluralidad del pensamiento humano contemporáneo.

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