Riesgos físicos de ser Therian y los daños por imitar animales

Therian y el impacto de imitar conductas animales en el cuerpo humano según la anatomía y tendencias actuales.

Riesgos físicos de ser therian y los daños por imitar animales
Riesgos físicos de ser therian y los daños por imitar animales

Therian es un término que ha ganado relevancia en plataformas digitales para describir a personas que se identifican profundamente con animales no humanos. Aunque para muchos sectores de la población esto se percibe como una subcultura de internet o un juego de rol, para quienes se autodenominan therians, la experiencia implica una conexión espiritual o psicológica con una especie específica.

En meses recientes, la difusión de videos que muestran a individuos realizando movimientos cuadrúpedos ha generado un debate sobre los límites de la identidad y la integridad física del cuerpo humano.

Esta tendencia no debe confundirse con el movimiento furry, ya que el enfoque del individuo therian reside en la identidad interna más que en el uso de disfraces antropomórficos.

La viralización de contenidos donde jóvenes saltan o corren apoyados en sus extremidades superiores ha encendido alertas sobre las consecuencias anatómicas de estas prácticas.

El cuerpo humano posee una estructura evolutiva diseñada para el bipedalismo, lo que significa que la columna vertebral y las articulaciones están optimizadas para la marcha erguida y no para soportar el peso total en cuatro puntos de apoyo.

Origen y contexto del fenómeno therian

El concepto de ser un therian tiene raíces en comunidades de internet que surgieron a finales de la década de los noventa. Originalmente, se asociaba con la teriantoropía, una creencia en la capacidad de transformación espiritual en animales.

Con el auge de redes sociales como TikTok, la visibilidad de estos grupos ha crecido exponencialmente, permitiendo que adolescentes y adultos compartan sus experiencias de «cambios» o sensaciones de pertenencia a la fauna silvestre.

Es fundamental entender que esta identidad se manifiesta de formas muy variadas, desde la meditación hasta la imitación de sonidos y movimientos. Sin embargo, cuando la práctica pasa de lo simbólico a lo físico, surgen complicaciones médicas documentadas.

La estructura ósea del ser humano no cuenta con las adaptaciones necesarias, como las que poseen los felinos o cánidos, para distribuir la carga de impacto durante saltos o carreras a cuatro patas, lo que puede derivar en lesiones crónicas en un corto periodo.

Riesgos anatómicos de la práctica cuadrúpeda

Un therian que decide realizar actividades físicas imitando a un animal se enfrenta a desafíos biomecánicos severos. La muñeca humana, compuesta por ocho pequeños huesos carpianos, está diseñada para la manipulación de objetos y la movilidad fina, no para la carga de peso.

Al impactar el suelo repetidamente durante una carrera cuadrúpeda, estos huesos pueden sufrir fracturas por estrés o daños en los ligamentos que comprometen la funcionalidad de la mano de forma permanente.

Además de las extremidades, la columna vertebral es una de las áreas más vulnerables en este tipo de conductas. Al mantener una posición encorvada de manera prolongada, la gravedad ejerce una presión inusual sobre los discos intervertebrales.

Según especialistas en traumatología, esto puede provocar el pellizcamiento de nervios vitales en la zona lumbar, causando dolor agudo, entumecimiento y, en casos extremos, pérdida de movilidad.

La posición de la cabeza también juega un rol crítico; al hiperextender el cuello para mirar al frente mientras se está en cuatro patas, se reduce el flujo de aire y se genera una tensión excesiva en las vértebras cervicales.

Salud física y la importancia de la ergonomía

Si un therian intenta mantener estos comportamientos por periodos extensos, como ciclos de 24 horas, el agotamiento del fluido sinovial en las articulaciones es un riesgo latente. Las rodillas y los codos no están alineados para trabajar de forma conjunta bajo la presión de la marcha animal.

El tórax humano, al estar en posición horizontal, ejerce una presión distinta sobre los pulmones y el diafragma, lo que dificulta la respiración profunda y eficiente que se requiere durante el ejercicio intenso.

Es vital que quienes participan en estas subculturas consulten fuentes oficiales sobre salud y deporte para comprender los límites de su anatomía.

La preservación de la salud debe ser siempre la prioridad ante cualquier expresión de identidad o tendencia en redes sociales. El respeto a la diversidad de identidades es compatible con el cuidado del bienestar físico y el conocimiento de la medicina deportiva.

La Secretaría de Salud del Gobierno de México subraya constantemente la importancia de realizar actividad física bajo supervisión y respetando la ergonomía natural del cuerpo.

Imitar comportamientos de especies con estructuras óseas radicalmente distintas a la nuestra no solo es doloroso, sino que puede causar colapsos musculares y articulares que requieren intervención quirúrgica. La información precisa y científica es la mejor herramienta para evitar que una forma de expresión personal se convierta en una emergencia médica.

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