La generación Matusalén de mariposas monarca es capaz de vivir hasta nueve meses, un tiempo extraordinario si se compara con las dos a cinco semanas que suelen vivir las generaciones anteriores. Esta diferencia les permite emprender una larga migración desde Canadá y Estados Unidos hasta los bosques de México, donde pasan el invierno antes de iniciar el viaje de regreso.
Mientras otras monarcas nacen, se reproducen y mueren en cuestión de semanas, esta generación tiene una misión distinta: recorrer miles de kilómetros, sobrevivir a las condiciones del camino y conservar energía durante los meses más fríos del año.
La migración de otoño comienza habitualmente a mediados de agosto. Durante el recorrido, las mariposas pueden viajar más de 4 mil kilómetros hasta encontrar refugio en los bosques de oyamel del centro de México.
¿Qué es la generación Matusalén de la mariposa monarca?
La generación Matusalén, también conocida como supergeneración migratoria, corresponde a la última generación del ciclo reproductivo de verano, que suele ser la cuarta o quinta, dependiendo de las condiciones ambientales.
Su nombre hace referencia a su longevidad excepcional. Mientras sus padres, abuelos y generaciones anteriores viven unas semanas, estas mariposas pueden sobrevivir hasta ocho o nueve meses.
La diferencia está relacionada con una pausa reproductiva conocida como diapausa. En esta etapa, las mariposas retrasan su reproducción y conservan energía para completar la migración otoñal, pasar el invierno en México y comenzar el viaje hacia el norte cuando las condiciones sean favorables.
De esta manera, una misma mariposa puede protagonizar tanto el trayecto de ida como parte del regreso. No necesita que una nueva generación nazca para completar la migración de otoño y el periodo de hibernación.
¿Por qué la generación Matusalén vive meses y no semanas?
La duración de su vida responde a una adaptación que permite afrontar un viaje mucho más largo que el de las generaciones estivales. Estas últimas se reproducen durante el verano y contribuyen a que la especie avance hacia el norte, mientras que la generación migratoria concentra sus esfuerzos en sobrevivir.
Para conseguirlo, las monarcas acumulan reservas de grasa durante las etapas de oruga y adulta. Esa energía les permite realizar vuelos prolongados y mantenerse durante el invierno, cuando las bajas temperaturas limitan su actividad.
El recorrido tampoco es sencillo. Las mariposas dependen de las condiciones meteorológicas y aprovechan las corrientes de aire para desplazarse. La lluvia, los vientos fuertes y las temperaturas inadecuadas pueden impedirles volar temporalmente.
La conservación de su hábitat resulta fundamental para que puedan completar el viaje. Las orugas necesitan algodoncillo para alimentarse, mientras que los adultos requieren flores que les proporcionen néctar. La pérdida de estas plantas reduce los recursos disponibles para la especie.
¿Cuándo llega la mariposa monarca a México en 2026?
La llegada de las monarcas a México ocurre habitualmente entre finales de octubre y noviembre. Se espera que las primeras lleguen a los bosques de oyamel durante las próximas semanas, aunque la fecha exacta depende de las condiciones de la migración.
Los principales refugios de invierno se encuentran en zonas montañosas de Michoacán y el Estado de México. Allí, las mariposas se agrupan sobre los árboles para protegerse del frío y ahorrar energía hasta que llegue la primavera.
La apertura de los santuarios para la temporada 2026-2027 todavía debe confirmarse mediante un anuncio oficial; por eso, conviene revisar la información de las autoridades antes de planear una visita.
¿Cuántas mariposas monarca llegaron la temporada pasada?
La temporada de hibernación 2025-2026 dejó una señal favorable para la conservación de la especie. El monitoreo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y WWF México registró 2.93 hectáreas de bosque ocupadas por colonias de mariposas monarca, frente a las 1.79 hectáreas de la temporada anterior.
Esto representó un incremento del 64% en la superficie ocupada durante la hibernación. El dato refleja una recuperación respecto al periodo previo, aunque no significa que la población esté libre de amenazas.
La pérdida de hábitat, los fenómenos meteorológicos extremos y la degradación de los bosques continúan siendo desafíos para su supervivencia de la población de mariposa monarca en México.
La nueva temporada permitirá observar cómo evoluciona la migración y qué superficie ocuparán las colonias durante el invierno. Mientras tanto, la generación Matusalén vuelve a ser protagonista de uno de los desplazamientos más extraordinarios de la naturaleza: una mariposa capaz de vivir hasta nueve meses para viajar miles de kilómetros y regresar hacia el norte después de pasar el invierno en México.

