La travesía de 4 mil kilómetros en riesgo
Las Mariposas monarca emprenden uno de los viajes más extraordinarios del mundo natural: una migración de más de 4 mil kilómetros desde Canadá hasta México, donde hibernan en los bosques templados de oyamel. Este fenómeno, considerado Patrimonio Natural de la Humanidad, marca el inicio de una temporada esperada por visitantes, científicos y comunidades locales. Sin embargo, en los últimos años, la llegada de monarcas ha disminuido debido al incremento del uso de plaguicidas en Canadá y Estados Unidos, una amenaza que preocupa a autoridades ambientales mexicanas.

Este fin de semana se realizó la apertura oficial de los cinco santuarios ubicados dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, territorio que abarca más de 56 mil hectáreas en Michoacán y el Estado de México. A pesar de la maravilla del espectáculo, las voces oficiales alertan sobre los factores externos que están mermando el arribo masivo de este lepidóptero.
Santuario lleno de vida… y de advertencias
En la Sierra Chincua, uno de los principales santuarios, el ambiente recibe a los visitantes con olor a tierra húmeda, silencio profundo y árboles cubiertos por grupos de mariposas. Sin embargo, la celebración por el inicio de la temporada 2025-2026 también estuvo acompañada de advertencias.
Alicia Bárcena, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, calificó a la monarca como una especie “resiliente” y un “baluarte” de México. Al mismo tiempo, alertó sobre el uso creciente de plaguicidas en Estados Unidos y Canadá, los cuales afectan directamente el corredor migratorio y a los algodoncillos, plantas esenciales para su reproducción.
“Nos preocupa saber que en Canadá y Estados Unidos se están usando muchos plaguicidas que impiden la llegada masiva de la mariposa monarca”, expresó Bárcena, enfatizando que ya sostiene conversaciones con ambos gobiernos para atender la problemática.
Un tesoro natural que necesita silencio
En el recorrido por los santuarios, la principal regla es guardar silencio, como recuerda Efrén Valdez, guardián del bosque desde hace 27 años. Cualquier ruido repentino puede alterar el “bivaque”, es decir, la formación o agrupación de las mariposas durante la hibernación.
Los visitantes caminan entre senderos en los que cientos de individuos revolotean a cada paso, ofreciendo una imagen majestuosa. Aun así, los expertos insisten en que este espectáculo depende de garantizar que cada generación pueda completar su compleja migración anual.
Esfuerzo trinacional para proteger la migración
El corredor migratorio de la mariposa monarca atraviesa tres países, por lo que su conservación requiere esfuerzos coordinados entre México, Estados Unidos y Canadá. El uso de herbicidas y pesticidas en estos últimos ha reducido drásticamente la presencia de algodoncillo, planta donde la monarca deposita sus huevos y alimento exclusivo de las orugas.
Esto genera que una menor cantidad de mariposas logren completar el viaje. Según autoridades ambientales mexicanas, si no se frena esta tendencia, las colonias podrían disminuir hasta niveles preocupantes.
Pedro Álvarez Icaza, comisionado nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), señaló que para esta temporada se espera un incremento del 20 por ciento respecto al año pasado, lo que podría elevar la población a 1.8 millones de individuos. Aunque la cifra parece positiva, los expertos aclaran que sigue siendo menor en comparación con décadas anteriores, cuando se registraban colonias mucho más extensas.
Santuarios de Mariposas Monarca abiertos al público
Cinco santuarios recibieron autorización para abrir sus puertas al público durante esta temporada:
- El Rosario (Ocampo, Michoacán)
- Senguio (Senguio, Michoacán)
- Sierra Chincua (Angangueo, Michoacán)
- Piedra Herrada (San Mateo Almomoloa, Estado de México)
Los horarios de visita serán de 8:00 a 17:00 horas, desde ahora y hasta el 31 de marzo de 2026. Estos espacios concentran aproximadamente el 70 por ciento de la población total de mariposas monarca que llega al país.
Además de ofrecer un espectáculo natural único, las comunidades ejidales dependen de la llegada de turistas para impulsar su economía local mediante servicios de guía, gastronomía y artesanías.
Llamado a la conciencia ambiental
La migración de la mariposa monarca es uno de los eventos más emblemáticos del continente y un indicador de la salud ambiental. La combinación de plaguicidas, pérdida de hábitat y cambio climático pone en riesgo esta tradición biológica milenaria.
Para garantizar que continúe, autoridades y especialistas piden a los visitantes respetar las reglas, evitar hacer ruido, no usar drones y apoyar los esfuerzos comunitarios. Pero, sobre todo, insisten en la importancia de reforzar los acuerdos trinacionales para limitar el uso de químicos que afectan directamente a la especie.
La llegada de las mariposas monarca a México sigue siendo una maravilla natural, pero su continuidad depende de acciones concretas. Mientras los bosques de oyamel reciben a millones de ejemplares, en Canadá y Estados Unidos el uso de plaguicidas amenaza su migración. La temporada 2025-2026 abre con esperanza, pero también con un llamado urgente a proteger su hábitat. Cuidar a las monarcas es cuidar uno de los tesoros biológicos más valiosos del continente.