Influenza H3N2: la secretaría de salud confirma el primer caso del subclado K en México; conoce quiénes pertenecen al grupo de alto riesgo de sufrir complicaciones graves y la importancia de la vacunación.
La secretaría de salud (SSA) anunció la semana pasada el primer caso de contagio humano en México de influenza A H3N2, subclado K, una variante que ha generado alerta en organismos internacionales.
Aunque esta variante tiene características similares a las de la influenza estacional, es una infección respiratoria aguda que puede ocasionar enfermedades de leves a graves.
En ocasiones, esta infección puede requerir la hospitalización o incluso llegar a causar la muerte, de acuerdo con especialistas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de ahí la importancia de la vigilancia.
La actividad de la influenza estacional aumentó en todo el mundo a lo largo de los últimos meses, y se detectó también una mayor proporción de A H3N2 circulando en el hemisferio norte.
El aumento de esta variante coincide con el inicio del invierno en esta región, tal y como reportó la OMS, señalando que estos virus evolucionan continuamente.
Desde agosto se observó «un rápido aumento» del subclado K, por lo que la OMS ha reiterado la importancia de las medidas de salud pública, siendo la vacunación la más efectiva.
Si bien las vacunas disponibles ofrecen gran protección, especialmente a las personas que tienen un alto riesgo de complicaciones por la influenza A H3N2, es vital conocer a este grupo.
Los expertos de la organización afirman que se espera «que la vacunación aún proteja contra la enfermedad grave», incluso frente a la evolución reciente del subclado K.
Quiénes corren más riesgo de sufrir complicaciones por la influenza H3N2
Las personas pertenecientes al grupo de alto riesgo de sufrir complicaciones graves tras contagiarse con influenza A H3N2 son aquellas cuya salud ya es vulnerable o su sistema inmune está comprometido.
En este grupo de riesgo se incluyen los adultos de 65 años o más, cuya respuesta inmunológica suele ser menos eficaz para combatir las infecciones virales respiratorias.
También están incluidas las personas con inmunodepresión, cuya capacidad para generar una defensa robusta contra el virus se encuentra disminuida por diversas razones de salud.
Pacientes que sufran enfermedades cardiovasculares, neurológicas o respiratorias crónicas forman parte del grupo vulnerable, ya que el virus puede descompensar sus condiciones preexistentes.
Las mujeres embarazadas también se consideran de alto riesgo debido a los cambios fisiológicos en su cuerpo que pueden hacerlas más susceptibles a las complicaciones.
Finalmente, las personas que padezcan diabetes o cualquier otra enfermedad metabólica que comprometa el sistema inmunológico deben priorizar la vacunación y la prevención.
Especialistas de la OMS subrayan que quienes tienen 85 años o más, o con múltiples factores de riesgo, son consideradas de riesgo extremadamente alto de sufrir complicaciones severas.
Estos pacientes podrían ser considerados para profilaxis antiviral, que es un tratamiento preventivo, en caso de exponerse al virus de la gripe, garantizando una protección extra.
El tratamiento clínico consiste en pasos como identificar la gravedad de la enfermedad, considerar los riesgos de progresión y, finalmente, vincularla con la atención definitiva en el hospital.
Sin embargo, la OMS subraya que la mayoría de los casos son «leves y autolimitados», lo que significa que el cuerpo logra combatirlos sin necesidad de intervención hospitalaria.
La enfermedad grave se caracteriza por síntomas como dificultad respiratoria, sepsis, síndrome de dificultad respiratoria aguda o insuficiencia multiorgánica que debe ser atendida de inmediato.
Lo anterior suele tratarse con cuidados paliativos «de alta calidad», es decir, oxigenoterapia, monitorización de signos vitales, hidratación y soporte respiratorio avanzado.
La importancia de la vacunación contra la influenza H3N2
Desde la OMS se reitera la importancia fundamental de la vacunación, considerada la mejor forma de prevenir la gripe y sus posibles complicaciones, ya que es la medida más efectiva.
Aunque los virus de esta enfermedad cambian constantemente y mutan, la composición de la vacuna contra la gripe estacional se actualiza periódicamente para incluir las cepas más recientes y peligrosas.
«La OMS recomienda la vacunación anual para los grupos de alto riesgo, incluidos los profesionales sanitarios y asistenciales, quienes están más expuestos a los contagios», señala la organización.
Idealmente, las personas deberían vacunarse justo antes del inicio de la temporada de gripe para obtener la cobertura más eficaz, aunque vacunarse en cualquier momento durante la temporada puede ayudar.
Los síntomas más comunes del H3N2, considerado uno de los subtipos de influenza más importantes, incluyen fiebre alta, tos seca persistente que dura hasta dos semanas, y dolor de garganta.
Otros síntomas habituales son dolores corporales y musculares, fatiga severa y debilidad, dolores de cabeza intensos, nariz que moquea o congestionada, y escalofríos y sudoración nocturna.
En algunos casos, la enfermedad podría progresar y presentar complicaciones como neumonía bacteriana, infecciones de oído, infecciones de los senos nasales o el empeoramiento de enfermedades crónicas preexistentes.
Desde la SSA, expertos señalaron que, al presentar características similares a las de la influenza estacional, esta enfermedad se trata de la misma forma que otras gripes comunes.
Por eso, la vacunación es considerada como la medida principal de prevención y protección. «Por ello, no representa un motivo de alarma para la población en general», destacaron los expertos de la secretaría de salud.
