
La CFE lleva energía a hogares y negocios, pero los equipos también dependen de instalaciones adecuadas y protección. Es por ello que, un apagón puede provocar variaciones de voltaje al interrumpirse o restablecerse el suministro.
Por eso, saber qué hacer antes, durante y después de una interrupción ayuda a reducir el riesgo de daños en televisores, computadoras, refrigeradores, consolas, módems y otros aparatos. No se trata solo de desconectarlos cuando se va la luz, sino de establecer medidas para enfrentar cambios inesperados.
Qué ocurre con los aparatos durante un apagón
Cuando CFE registra una interrupción, el principal riesgo para algunos electrodomésticos no está únicamente en la falta de electricidad. El momento en que la energía regresa puede generar variaciones que afectan componentes electrónicos sensibles, especialmente en equipos con tarjetas, fuentes de alimentación o motores.
La CFE recomienda mantener instalaciones eléctricas en buenas condiciones, mientras que el usuario puede tomar medidas adicionales para proteger sus aparatos. Revisar contactos, clavijas, extensiones y centros de carga permite detectar problemas que aumentan el riesgo.
Desconecta los equipos más sensibles
Una medida sencilla consiste en desconectar los aparatos electrónicos cuando se presenta un apagón y mantenerlos así hasta que el servicio se estabilice. Esto puede aplicarse a computadoras, televisores, consolas, equipos de sonido, impresoras y otros dispositivos que utilizan componentes electrónicos delicados.
En el caso de un refrigerador, congelador o aire acondicionado, no siempre es práctico desconectarlos de inmediato si la interrupción es breve. Sin embargo, sí conviene evitar reconectarlos repetidamente mientras el suministro presenta interrupciones o fluctuaciones.
Usa reguladores y supresores de sobretensión
Los reguladores pueden ayudar a mantener un nivel de voltaje más estable para determinados equipos, mientras que los supresores de sobretensión están diseñados para limitar picos eléctricos. Tampoco sustituyen una instalación eléctrica segura.
La CFE no garantiza que estos dispositivos eviten cualquier daño; conviene elegir modelos certificados y adecuados para la potencia del equipo. Para computadoras y sistemas que requieren continuidad, un no-break puede ofrecer protección adicional y tiempo para apagarlos correctamente.
Evita conectar demasiados aparatos
Sobrecargar contactos, multicontactos o extensiones puede incrementar el riesgo de calentamiento y fallas eléctricas. La CFE señala la importancia de contar con instalaciones adecuadas, por lo que conectar varios aparatos de alto consumo en un mismo punto no es recomendable.
También es conveniente evitar extensiones de baja calidad o cables dañados. Si un contacto presenta chispas, calentamiento, olor a quemado o señales de deterioro, lo más seguro es suspender su uso y solicitar una revisión de un electricista calificado.
Qué hacer cuando regresa la electricidad
Cuando CFE restablece el suministro, no es necesario conectar todos los aparatos al mismo tiempo. Una alternativa es esperar unos minutos y verificar que la energía se mantenga estable antes de volver a encender los equipos.
La CFE puede restablecer el servicio, pero cada instalación doméstica tiene condiciones diferentes. Si las luces parpadean, el voltaje parece irregular o el suministro se interrumpe nuevamente, es preferible mantener desconectados los equipos electrónicos sensibles hasta que la situación se normalice.
También conviene encender primero los aparatos esenciales y dejar para después los equipos de mayor consumo. En el caso de motores, como los de refrigeradores y bombas, esperar unos minutos antes de reconectarlos puede ayudar a evitar arranques repetidos durante una situación inestable.
Revisa tu instalación eléctrica
La mejor protección empieza antes de que ocurra un apagón. Una instalación con conexiones defectuosas, cables deteriorados o una capacidad insuficiente puede representar un riesgo independientemente de las condiciones de la red.
Además, CFE señala que el usuario debe mantener en buenas condiciones la instalación eléctrica del inmueble. Por ello, si los apagones frecuentes coinciden con calentamiento de contactos, disparos de interruptores o fallas recurrentes en aparatos, conviene solicitar una revisión profesional.
Además, contar con un sistema de puesta a tierra adecuado y dispositivos de protección en el tablero eléctrico puede mejorar la seguridad de la vivienda. Estas medidas deben ser instaladas y verificadas por personal capacitado.
Qué hacer si un aparato se daña
Si después de una interrupción un electrodoméstico deja de funcionar, no conviene abrirlo ni intentar repararlo sin conocimientos técnicos. Primero hay que comprobar si el problema está en el contacto, el interruptor o el propio equipo.
Además, CFE dispone de canales de atención para reportar interrupciones y problemas del suministro. Si se sospecha que una variación eléctrica provocó daños, es importante conservar el aparato, evitar modificaciones y reunir evidencia, como fotografías, comprobantes de compra y datos de la interrupción, en caso de que sea necesario presentar una reclamación.
Proteger los electrodomésticos durante un apagón depende de la instalación y de las medidas tomadas en casa. Desconectar equipos sensibles, utilizar protección adecuada, evitar sobrecargas y revisar la instalación son acciones que pueden disminuir riesgos cuando el servicio eléctrico se interrumpe o regresa.