
Una despedida histórica en el mundo del grunge
El 7 de julio marcó el fin de una era. Pearl Jam, una de las bandas más representativas del rock alternativo, anunció oficialmente la salida de su baterista Matt Cameron, quien durante 27 años no solo mantuvo el ritmo de la agrupación, sino que también se convirtió en una pieza central de su evolución sonora.
La noticia, compartida en redes sociales, tomó por sorpresa a miles de seguidores. No hubo conflictos, escándalos ni declaraciones agridulces. Solo un mensaje sencillo, sincero y cargado de cariño:
“Te queremos, Matt”.
Un legado construido a pulso y talento
Cameron se unió a Pearl Jam en 1998, tras la salida de Jack Irons y poco después de la disolución de Soundgarden, la banda que lo posicionó como uno de los bateristas más técnicos y potentes del grunge.
Su entrada al grupo fue casi casual. Él mismo recordó en entrevistas pasadas que una llamada por un tema de sello discográfico lo llevó a conversar con Eddie Vedder, quien le preguntó directamente:
“¿Qué vas a hacer este verano?”
Así, sin demasiado preámbulo, Matt se sumó a una gira para la que apenas tuvo tiempo de ensayar. Aun así, cumplió el reto y desde entonces nunca dejó el escenario ni el estudio junto a Pearl Jam.
De Skinyard y Soundgarden a Pearl Jam: un recorrido sonoro irrepetible
Antes de ser parte oficial del grupo, Matt Cameron ya era una figura respetada por los integrantes de Pearl Jam, quienes lo consideraban un referente desde sus días en Skinyard y más tarde en Soundgarden. De hecho, Cameron participó en algunas maquetas de Pearl Jam en 1990, antes de la formación definitiva de la banda.
Su debut discográfico con el grupo llegó con “Binaural” (2000), seguido de “Riot Act”, “Pearl Jam”, “Backspacer”, “Lightning Bolt”, “Gigaton” y “Dark Matter” (2024). En cada uno, su estilo sólido y creativo fue fundamental para dar forma a un sonido que resistió el paso del tiempo y las modas.
Un mensaje de gratitud que conmovió a los fans
En su despedida publicada en redes sociales, Matt Cameron fue claro y directo:
“Después de 27 años fantásticos, he dado mis últimos pasos en la tarima de batería para la poderosa Pearl Jam”.
Agradeció a cada uno de los miembros del grupo, al equipo técnico, al staff y, especialmente, a los fans de todo el mundo, que lo han acompañado durante casi tres décadas.
“Ha sido un viaje increíble. Más novedades próximamente”, escribió, dejando abierta la posibilidad de nuevos proyectos musicales o personales.
La respuesta de Pearl Jam: respeto, admiración y amistad
Por su parte, la banda respondió con un mensaje igualmente emotivo.
“Matt ha sido un baterista singular. Impulsó 27 años de conciertos y grabaciones de Pearl Jam. Siempre será nuestro amigo en el arte y la música”.
Estas palabras reflejan que no fue una ruptura, sino un cierre natural de un ciclo. Una pausa para abrir caminos nuevos, sin borrar el profundo respeto construido con los años.
¿Y ahora qué? El futuro de Pearl Jam y Matt Cameron
Hasta el momento, Pearl Jam solo tiene un concierto confirmado para lo que queda de 2025 y no ha revelado si ya hay un baterista que sustituya a Cameron. Tampoco han informado si la salida tendrá impacto en futuros álbumes o giras.
En el caso de Matt, su mensaje deja entrever que podría anunciar un nuevo proyecto pronto, ya sea como solista, colaborador o en una nueva banda. Su talento y trayectoria lo colocan en un lugar privilegiado para emprender cualquier camino.
Cierre: una amistad que trasciende el escenario
Lo que hace especial esta despedida no es solo su importancia musical, sino el tono con el que fue realizada. No hubo egos, ni reclamos, ni versiones opuestas. Solo gratitud, nostalgia y la certeza de que Matt Cameron deja un legado imborrable en Pearl Jam y en la historia del rock alternativo.
En tiempos donde las rupturas musicales suelen estar cargadas de polémica, esta separación es un ejemplo de respeto y madurez artística.