Dwayne Johnson sorprendió al mundo con The Smashing Machine, una película que recibió una ovación de pie de 15 minutos en el Festival de Cine de Venecia. Dirigida por Benny Safdie, la cinta narra la trágica y brutal historia del peleador de UFC Mark Kerr, uno de los atletas más dominantes y al mismo tiempo más atormentados del mundo de las artes marciales mixtas.
Muchos críticos consideran que esta interpretación podría darle a Johnson su primera nominación al Oscar, mostrando un lado actoral que pocos imaginaban en él, alejándose de la comedia y la acción para adentrarse en un drama devastador.
¿Quién fue Mark Kerr, “The Smashing Machine”?
Mark Kerr nació en 1968 en Ohio, en una familia numerosa de origen irlandés y dominicano. Desde joven mostró un talento natural para la lucha, que lo llevó a destacar en campeonatos universitarios y mundiales.
Su habilidad lo acercó al Team Foxcatcher, un grupo financiado por el millonario John du Pont, tristemente recordado por el asesinato de uno de los atletas del equipo, un suceso que marcó al deporte para siempre.
Cuando no logró clasificarse a los Juegos Olímpicos, Kerr dio un giro a su carrera y en 1997 se integró al mundo del MMA. Su fuerza y técnica eran tan dominantes que parecía imposible derrotarlo, lo que le valió el apodo de “The Smashing Machine”, porque literalmente aplastaba a sus rivales en el ring.
De la gloria a la oscuridad
El ascenso de Kerr fue meteórico: títulos, dinero, lujos y fama. Pero detrás de esa imagen invencible, el peleador comenzó a depender de analgésicos y opiáceos para soportar el dolor físico de los combates. Su adicción lo llevó a una espiral autodestructiva que afectó su matrimonio con Dawn Staples (interpretada en la película por Emily Blunt) y lo acercó peligrosamente a la muerte.
En 1999 sufrió una sobredosis que lo llevó al hospital y, aunque logró rehabilitarse, su carrera jamás volvió a ser la misma. Perdió combates que antes dominaba con facilidad y, con el tiempo, fue obligado a retirarse.
En 2010 reveló que padecía neuropatía periférica, una condición dolorosa que no podía tratar con medicamentos debido a su historial de adicciones. Aun así, en 2025 la UFC lo reconoció como uno de los grandes de todos los tiempos al incluirlo en su Salón de la Fama.
Dwayne Johnson y la transformación en Mark Kerr
Para interpretar a Kerr, Dwayne Johnson trabajó bajo la dirección de Benny Safdie, conocido por transformar carreras con películas intensas como Uncut Gems. Al igual que ocurrió con Adam Sandler en ese filme, Johnson sorprende con un registro completamente distinto.
El actor incluso utilizó una prótesis facial para parecerse más al peleador y se sometió a un proceso físico y emocional exigente. Según la crítica en Venecia, su actuación es una de las más potentes de su carrera y podría abrirle las puertas a un reconocimiento que hasta ahora se le había negado: el Oscar.
Por qué The Smashing Machine es más que una película de peleas
Aunque se desarrolla en el mundo de la UFC y las artes marciales mixtas, esta no es una película sobre combates, sino sobre las consecuencias humanas del éxito y la presión en el deporte. Safdie construye un retrato brutal de la adicción, la soledad y el precio de la gloria.
La recepción en Venecia, con una de las ovaciones más largas de la edición, confirma que la cinta no solo será un hito en la carrera de Dwayne Johnson, sino también un referente en el cine deportivo y biográfico.
La historia real de Mark Kerr, con sus victorias espectaculares y sus caídas devastadoras, encuentra en The Smashing Machine un retrato honesto y conmovedor. Para Dwayne Johnson, la cinta representa la oportunidad de reinventarse como actor dramático y posiblemente alcanzar por primera vez la gloria de los premios de la Academia.
Más allá del espectáculo de las peleas, la película nos recuerda que incluso los más fuertes pueden ser vulnerables, y que detrás de cada campeón puede esconderse una lucha mucho más difícil que la del ring.
