¡Juegos Olímpicos Pro-Dopaje! Los «Enhanced Games» con Apoyo del Hijo de Trump: ¿Revolución o Circo Millonario?

Prepárense para la madre de todas las farsas deportivas, o quizás, para la revolución que cambiará el juego para siempre. Los «Enhanced Games» (Juegos Mejorados), una especie de Olimpiadas con «barra libre de dopaje», han anunciado su desembarco en Las Vegas para mayo de 2026. Detrás de esta polémica iniciativa se encuentran nombres de peso como el magnate tecnológico Peter Thiel y, agárrense, el hijo de Donald Trump. En MASCHISME.com, nos sumergimos en este cripto-escándalo en potencia para dilucidar si estamos ante el futuro «superhumano» del deporte o simplemente un circo millonario diseñado para el morbo y la especulación.

La propuesta es tan audaz como controvertida: una competición de élite donde el uso de sustancias para mejorar el rendimiento no solo está permitido, sino que es parte central del espectáculo. El cerebro detrás de esta idea es Aron D’Souza, un empresario australiano que, junto a sus poderosos patrocinadores, busca «reinventar el deporte con la ciencia» y permitir a los atletas abrazar la «superhumanidad». Los primeros deportes en esta arena de gladiadores modernos serán la natación (50m y 100m libres, 50m y 100m mariposa), el atletismo (100m lisos y 100/110m vallas) y la halterofilia.

La justificación de D’Souza es un dardo directo al corazón del Comité Olímpico Internacional (COI): mientras los atletas olímpicos tradicionales apenas subsisten con ganancias promedio de 30,000 dólares al año, los jerarcas del COI «vuelan en jets privados». Los Enhanced Games, en cambio, prometen «compartir la riqueza», ofreciendo premios de hasta 500,000 dólares por evento y un jugoso bono de un millón de dólares para quienes pulvericen los récords mundiales en los 100 metros lisos de atletismo y los 50 metros libres de natación. Una tentación financiera difícil de ignorar.

Esta narrativa de «disrupción» y «empoderamiento del atleta», impulsada por figuras del venture capital tecnológico como Peter Thiel, huele a algo más que simple filantropía deportiva. A menudo, este tipo de discursos son el caballo de Troya para la desregulación y la creación de nuevos mercados financieros especulativos. No sería de extrañar que detrás de los Enhanced Games existan planes para NFTs de «superatletas», tokens de gobernanza o sofisticadas plataformas de apuestas basadas en blockchain, aprovechando la naturaleza desregulada y el hype que rodea a estos eventos.

Pero, ¿a qué costo? El establishment deportivo mundial ha puesto el grito en el cielo. Sebastian Coe, presidente de World Athletics, fue tajante: «Si alguien es lo suficientemente imbécil para creer que tiene que participar en eso… será suspendido durante un largo tiempo». La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) ha condenado la iniciativa, advirtiendo a los atletas sobre posibles suspensiones y acusando a los organizadores de querer «vender sus productos y minimizar sus riesgos asociados», además de inducir a los deportistas a promover sustancias «potencialmente peligrosas». El COI considera que esto «destruiría cualquier concepto de juego limpio» , y Travis Tygart, CEO de la USADA, lo ha calificado de «farsical… payasada peligrosa, no deporte real».

Sebastian Coe: «Si alguien es lo suficientemente imbécil para creer que tiene que participar en eso… será suspendido durante un largo tiempo.».

Los organizadores, por su parte, aseguran que la seguridad del atleta es su «máxima prioridad», prometiendo «rigurosos perfiles médicos de última generación» antes de la competición. Sin embargo, especifican que solo se permitirán sustancias aprobadas por la FDA (por razones de seguro, dicen) y que drogas como la cocaína o la heroína estarán prohibidas. Una distinción que suena más a control de daños legal que a una preocupación genuina por la salud a largo plazo de los participantes.

D’Souza afirma tener una legión de 500 «sleeper athletes» (atletas durmientes) listos para la acción y que miles más han mostrado interés. Incluso algunos olímpicos retirados como Brett Fraser y Roland Schoeman se han vinculado a la organización. ¿Veremos a figuras conocidas arriesgar su legado por un cheque cuantioso y la promesa de romper barreras «superhumanas»?

Los Enhanced Games se presentan como una meta-farsa que desafía no solo las reglas del deporte, sino también los límites de la ética y la ciencia. ¿Es este el futuro inevitable, una aceptación de que el dopaje siempre ha existido y es mejor regularlo abiertamente? ¿O es una peligrosa pendiente resbaladiza que trivializa la salud, el esfuerzo y el verdadero espíritu deportivo en nombre del espectáculo y la ganancia financiera? La cita es en Las Vegas 2026. El veredicto, como siempre, lo tendrá el público y la historia.

¿Participarías o verías los Enhanced Games? ¿Son el futuro inevitable del deporte o una aberración peligrosa? ¡Queremos tu polémica opinión! #EnhancedGames #DopajeSíoNo

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