El cruel reto viral que canceló a la influencer Natalie Reynolds

El cruel reto viral que canceló a la influencer Natalie Reynolds
La influencer Natalie Reynolds fue vetada de TikTok tras pagar a una mujer indigente para que saltara a un lago.

Pagó 20 dólares a una mujer sin hogar para que saltara a un lago sin saber nadar, todo por un reto viral. La influencer Natalie Reynolds fue cancelada de TikTok, desatando un debate global sobre los peligros y la ética de la fama en internet.

El universo de los influencers, a menudo criticado por su superficialidad, ha sido sacudido por un escándalo que cruza la línea de la ética y la decencia humana. La streamer e influencer estadounidense Natalie Reynolds, de 26 años, ha sido permanentemente vetada de TikTok tras publicar un video donde pone en grave peligro la vida de una mujer indigente a cambio de dinero para un reto viral.

El incidente, ocurrido en el lago Lady Bird en Austin, Texas, no solo le costó a Reynolds su cuenta con millones de seguidores, sino que también ha encendido un debate internacional sobre la responsabilidad de los creadores de contenido y los límites que las plataformas deben imponer para proteger a los más vulnerables.

El Reto: $20 Dólares a Cambio de una Vida

Los hechos, documentados en el video que se viralizó en mayo y provocó la cancelación de la cuenta en junio de 2025, son contundentes. Según múltiples reportes, Natalie Reynolds ofreció 20 dólares a una mujer en situación de calle para que saltara al lago. La influencer le habría dicho que era parte de una «búsqueda del tesoro» y prometió saltar con ella, promesa que nunca cumplió.

El momento crítico se produce cuando la mujer, que según los informes no sabía nadar, entra al agua y comienza a pedir ayuda, gritando que solo podía flotar. En lugar de asistirla, Reynolds y su equipo huyeron del lugar. La mujer tuvo que ser rescatada por los bomberos de la zona, que llegaron al lugar alertados por testigos.

«Después de que la mujer entró al agua, gritó que no podía nadar, solo flotar. Un camión de bomberos llegó más tarde, pero Reynolds y su grupo ya se habían ido.» – Reporte de Hindustan Times. 

La Reacción: Indignación Global y «Cancelación»

La publicación del video provocó una ola de indignación inmediata. Los usuarios de redes sociales no solo condenaron la crueldad y la falta de empatía de Reynolds, sino que exigieron acciones legales en su contra. La presión fue tal que TikTok tomó la decisión de cerrar permanentemente su cuenta, que contaba con más de 2 millones de seguidores.

La respuesta de la influencer al escándalo fue, para muchos, tan condenable como el acto mismo. En videos posteriores, mostró poca preocupación por la repercusión de sus actos. Sin embargo, tras la cancelación de su cuenta, fue grabada en un video llorando desesperadamente afuera de las oficinas de TikTok en Los Ángeles, suplicando que le devolvieran su perfil. Este momento, lejos de generar simpatía, fue interpretado por muchos como una actuación para generar lástima, más preocupada por la pérdida de su plataforma que por el daño causado.

El Debate: ¿Dónde está el Límite del Contenido Viral?

El caso de Natalie Reynolds, quien sigue activa en otras plataformas como YouTube y Kick, ha puesto sobre la mesa varias preguntas cruciales sobre la cultura de la viralidad:

 * La Ética del Entretenimiento: ¿Todo vale por un «like» o una visualización? El incidente demuestra una peligrosa desconexión donde la búsqueda de contenido impactante lleva a deshumanizar a otros, convirtiéndolos en meros objetos para un reto.

 * Responsabilidad de las Plataformas: Si bien TikTok actuó cerrando la cuenta, el debate se centra en si las plataformas tienen mecanismos suficientemente robustos para prevenir que este tipo de contenido se publique y viralice en primer lugar.

 * La Fragilidad de la Fama Digital: El caso es un recordatorio contundente de cómo una carrera construida en redes sociales puede desmoronarse en un instante por una decisión irresponsable. La «cancelación» es una fuerza poderosa en el ecosistema digital, aunque su efectividad a largo plazo sigue siendo discutida.

El escándalo de Natalie Reynolds no es un caso aislado, sino el síntoma de una cultura que a veces recompensa el comportamiento extremo y controversial. Sirve como una advertencia severa sobre los peligros de una fama sin brújula moral y la responsabilidad que conlleva tener una audiencia de millones.

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