
La entrega 67 del Ariel y los ganadores de la noche
La ceremonia número 67 del Ariel fue una muestra de diversidad, talento y compromiso social del cine mexicano. La noche estuvo marcada por la repartición de premios entre Sujo, Pedro Páramo, La cocina y No nos moverán, así como por los pronunciamientos políticos y de justicia social que artistas y directores elevaron desde el escenario.
Pedro Páramo y La cocina dominan la premiación
Pedro Páramo se convirtió en la gran ganadora de la noche con siete estatuillas, incluyendo Mejor Fotografía, Mejor Diseño de Arte y Mejores Efectos Especiales. La cocina, dirigida por Alonso Ruizpalacios, recibió cuatro premios, entre ellos Mejor Actor para Raúl Briones, quien aprovechó su discurso para denunciar injusticias y pronunciarse por los migrantes. Sujo también se llevó tres estatuillas, entre ellas Mejor Película y Mejor Dirección.
Mensajes de conciencia y justicia social
Los discursos de los ganadores se destacaron por su contundencia social. Raúl Briones condenó acciones de gobiernos extranjeros y defendió a los migrantes; Luisa Huertas dedicó su premio a los desaparecidos y madres buscadoras; Astrid Rondero y Fernanda Valadez enfatizaron la importancia de un cine diverso que refleje la realidad social y las injusticias del país.
Reconocimientos especiales y Arieles de Oro
El Ariel de Oro fue entregado a Patricia Reyes Spíndola y Jaqueline Andere por su trayectoria y contribución al cine mexicano. La emblemática María Rojo entregó el reconocimiento a Spíndola, mientras que la hija de Andere fue la encargada de otorgarle su estatuilla. Estos homenajes destacaron la importancia del legado y la historia del cine mexicano en la industria actual.
Premiaciones en otras categorías
El Mejor Largometraje de Animación fue para Uma y Haggen: Princesa y Vikingo; la Mejor Ópera Prima se la llevó No nos moverán; Mejor cortometraje documental fue Anónima Inmensidad; Mejor cortometraje de animación Fulgores, y Mejor cortometraje de ficción La cascada. Además, se reconoció la contribución de Guillermo del Toro y la necesidad de aprobar la nueva Ley Federal de Cinematografía.
Momentos emotivos y homenajes a la memoria
La ceremonia también sirvió para recordar a figuras icónicas del cine, como Javier Bátiz, Huemanzin Rodríguez y Lupita Torrentera, así como a los 25 años de Amores Perros y los 80 años del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica, recordando la importancia de la memoria histórica y la preservación del cine mexicano.
Arte, cine y compromiso social
Los Arieles de 2025 demostraron que el cine mexicano sigue siendo una plataforma para reflexionar sobre injusticias sociales, violencia, migración y memoria histórica. Desde los discursos hasta los reconocimientos, la noche reafirmó la unión del arte con la conciencia social, mostrando que el cine no solo entretiene, sino que también transforma.