¿Limpias el microondas con jabón? Profeco advierte que podrías dañarlo

Profeco explica por qué no debes limpiar el microondas con jabón ni productos abrasivos y revela el método correcto para evitar daños.

¿Limpias el microondas con jabón? Profeco advierte que podrías dañarlo
¿Limpias el microondas con jabón? Profeco advierte que podrías dañarlo

Mantener limpio el microondas es fundamental para evitar malos olores, residuos de comida y la proliferación de bacterias. Sin embargo, uno de los errores más comunes consiste en utilizar jabón de trastes directamente sobre el interior del aparato, una práctica que puede afectar su funcionamiento y hasta representar un riesgo con el paso del tiempo.

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la limpieza del microondas debe realizarse con productos adecuados, ya que algunos detergentes y desengrasantes pueden deteriorar los componentes internos. Incluso organismos internacionales como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) coinciden en que el uso de productos abrasivos debe evitarse por completo.

Profeco recomienda evitar el jabón directamente sobre el microondas

En un estudio publicado en la Revista del Consumidor, Profeco explica que la forma correcta de limpiar el interior del microondas consiste en utilizar un trapo ligeramente humedecido acompañado de detergentes suaves, evitando aplicar jabón de manera directa sobre las paredes internas.

Cuando el jabón se aplica directamente con una esponja, es más probable que queden residuos adheridos al interior del horno. Posteriormente, al calentarse nuevamente el aparato, esos restos pueden entrar en contacto con los alimentos o generar olores desagradables.

Además, Profeco señala que los desengrasantes fuertes y cualquier producto abrasivo no deben utilizarse para limpiar el microondas porque pueden afectar las superficies metálicas.

Los productos que pueden dañar el aparato

Según la Procuraduría, algunos limpiadores agresivos pueden provocar oxidación en las partes metálicas del microondas y favorecer la aparición de pequeñas perforaciones con el paso del tiempo. Cuando esto ocurre, existe el riesgo de que el horno deje de funcionar correctamente e incluso puedan presentarse fugas de microondas, motivo por el cual es importante cuidar el estado de las paredes internas del equipo.

La FDA también recomienda limpiar únicamente con agua y detergentes suaves, sin necesidad de utilizar productos especializados para este tipo de electrodomésticos.

¿Cómo eliminar la suciedad difícil sin usar químicos agresivos?

Cuando existen restos de comida muy adheridos, la solución no consiste en frotar con mayor fuerza o utilizar sustancias más potentes. Especialistas del USDA y del Servicio de Extensión de la Universidad de Illinois recomiendan aprovechar el vapor para desprender la suciedad.

Una de las opciones consiste en colocar en un recipiente apto para microondas una taza de agua con seis cucharadas de bicarbonato de sodio y calentar la mezcla hasta generar vapor.

Otra alternativa es utilizar media taza de jugo de limón mezclada con una taza de agua. Después de calentar la preparación hasta que hierva, se recomienda dejar el recipiente dentro del horno con la puerta cerrada durante algunos minutos para que el vapor ablande los residuos.

Una vez que el interior se haya enfriado, basta con retirar la suciedad utilizando un paño limpio o una toalla de papel, sin necesidad de productos abrasivos.

Profeco también recuerda que existen prácticas que pueden dañar seriamente el funcionamiento del aparato. Entre ellas se encuentra utilizar recipientes metálicos o envases que no sean aptos para horno de microondas, ya que pueden afectar el magnetrón, componente encargado de generar las microondas.

También recomienda no operar el equipo sin el plato giratorio, evitar calentar huevos enteros, botellas de cuello angosto o recipientes completamente sellados, pues la presión acumulada puede provocar explosiones. Asimismo, desaconseja calentar biberones o alimentos para bebés debido a que el calor no siempre se distribuye de manera uniforme, aumentando el riesgo de quemaduras.

Uno de los consejos más importantes de Profeco consiste en no hacer funcionar el microondas cuando está vacío. Al no existir alimentos que absorban la energía generada, el magnetrón puede dañarse de forma permanente, reduciendo considerablemente la vida útil del electrodoméstico.

También recomienda dejar de utilizar el aparato si la puerta presenta golpes, deformaciones o ya no cierra correctamente. En esos casos, lo más conveniente es acudir con un técnico autorizado antes de volver a encenderlo.

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