La Constitución en México representa el pilar fundamental sobre el cual se erige el Estado de derecho y la organización política del país desde hace más de un siglo.
Cada 5 de febrero, la nación se detiene para recordar el acto solemne que tuvo lugar en el Teatro de la República, en la ciudad de Querétaro, durante el año de 1917.
En aquel recinto, el Congreso Constituyente, convocado por el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, dio vida a un documento que buscaba pacificar al país.
La Constitución en México surgió como la respuesta institucional a las profundas desigualdades sociales y económicas que detonaron el movimiento armado de la Revolución Mexicana en 1910.
Este ordenamiento jurídico no solo pretendía reformar la estructura del poder, sino también garantizar que las demandas de campesinos, obreros y grupos vulnerables fueran escuchadas.
La promulgación de la Constitución en México significó la superación de la anterior carta magna de 1857, la cual, aunque liberal, no contemplaba las realidades sociales del siglo XX.
A diferencia de otros textos legales de su época, la Constitución en México destacó a nivel global por ser la primera en incluir los denominados derechos sociales en su cuerpo normativo.
Estos derechos elevaron a rango constitucional las aspiraciones de justicia que motivaron a figuras como Emiliano Zapata y Francisco I. Madero durante el conflicto revolucionario.
El origen de la Constitución en México y sus bases
Dentro de la estructura, ciertos artículos se han convertido en símbolos de la lucha por la equidad y la soberanía de la población mexicana.
El artículo 3°, por ejemplo, se enfocó en garantizar que la educación fuera laica, gratuita y obligatoria, alejándola de dogmas para fomentar el desarrollo científico y humano.
Asimismo, el artículo 27 estableció la propiedad de la nación sobre las tierras y aguas, permitiendo el reparto agrario y la protección de recursos.
Otro pilar fundamental es el artículo 123, el cual dignificó el trabajo mediante la regulación de jornadas laborales, el derecho a la huelga y la seguridad social básica.
La Constitución en México es, por tanto, un documento vivo que ha experimentado diversas transformaciones para responder a los retos de la modernidad y la globalización.
A pesar de las cientos de reformas que ha sufrido desde su creación, los principios de soberanía popular y división de poderes continúan siendo su columna vertebral esencial.
En la actualidad, hablar de la Constitución en México implica reconocer la labor de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la interpretación de sus preceptos fundamentales.
Derechos sociales y justicia en la carta magna
Es a través de este marco legal que se protegen los derechos humanos de todas las personas, sin distinción de origen, género o creencia, dentro del territorio nacional.
La relevancia de la Constitución en México también se refleja en la estabilidad de las instituciones encargadas de organizar elecciones y vigilar la transparencia gubernamental.
Cada aniversario, las autoridades federales y locales realizan actos cívicos en Querétaro para refrendar su compromiso con el respeto a la legalidad y la justicia social.
Celebrar la Constitución en México es también una oportunidad para reflexionar sobre los desafíos pendientes en materia de aplicación de la ley y combate a la impunidad.
El conocimiento de la Constitución en México por parte de la ciudadanía es vital para fortalecer la democracia y exigir que los gobernantes actúen bajo el mandato constitucional.
Conmemoración oficial y el legado histórico nacional
Según la Ley Federal del Trabajo, el aniversario de la Constitución en México es un día de descanso obligatorio, lo que permite a las familias reflexionar sobre su identidad.
La historia de la Constitución en México es la historia de un pueblo que decidió plasmar sus ideales de libertad y justicia en un papel con fuerza vinculante y permanente.
El Gobierno de México mantiene registros históricos que detallan cada debate ocurrido durante las sesiones del Congreso Constituyente que sesionó entre 1916 y 1917.
Es importante destacar que la Constitución en México sigue siendo el documento rector que define las competencias de los estados y la federación en un sistema republicano.
Al cumplir un año más, la vigencia de la Constitución en México demuestra la solidez de un proyecto de nación que, pese a las crisis, busca siempre el bienestar común.
Mantener viva la esencia de la Constitución en México es responsabilidad de todos los sectores de la sociedad, desde el académico hasta el político y el sector civil organizado.
