Qué sonidos emiten los peces y por qué los registros subacuáticos pueden transformar la conservación marina


Durante mucho tiempo se pensó que los peces eran animales silenciosos, pero la ciencia ha demostrado lo contrario: muchos de ellos producen sonidos complejos que cumplen funciones esenciales para su supervivencia. Estos hallazgos han abierto la puerta a la bioacústica marina, una disciplina que estudia los sonidos bajo el agua y que podría revolucionar la forma en que se diseñan estrategias de conservación.


¿Qué sonidos producen los peces?

Los peces emiten sonidos utilizando diferentes mecanismos:

  • Frotamiento de huesos o dientes, lo que genera chasquidos o crujidos.
  • Vibración de la vejiga natatoria, que actúa como una especie de tambor.
  • Movimientos rápidos de las aletas o del cuerpo, que producen ruidos característicos.

Estos sonidos no son aleatorios, sino que cumplen funciones específicas como:

  • Comunicación entre individuos, por ejemplo, en rituales de apareamiento.
  • Defensa del territorio, emitiendo ruidos para ahuyentar a intrusos.
  • Alerta ante depredadores, advirtiendo a otros miembros del grupo.

En especies como el pez sapo o el bacalao, los sonidos son tan variados que se asemejan a un verdadero “lenguaje acuático”.


Cómo se estudian los sonidos subacuáticos

La investigación se realiza con hidrófonos, micrófonos diseñados para captar vibraciones bajo el agua. Estos dispositivos permiten grabar los sonidos y crear catálogos acústicos que identifican a cada especie.

En arrecifes de coral, por ejemplo, se ha descubierto que un ecosistema sano tiene un “murmullo” particular, producto de la interacción de peces, camarones y otras criaturas. Cuando el arrecife muere o se degrada, este paisaje sonoro se reduce drásticamente.


Bioacústica y conservación marina

El registro de sonidos bajo el agua no solo es fascinante desde el punto de vista científico, sino que tiene aplicaciones directas en la conservación marina:

  • Monitoreo no invasivo: permite saber qué especies habitan en un área sin necesidad de atraparlas o molestarlas.
  • Detección de cambios ambientales: si disminuye la variedad de sonidos, es una señal de que el ecosistema está en riesgo.
  • Protección de especies vulnerables: algunos peces emiten sonidos específicos en época de reproducción, lo que ayuda a identificar zonas críticas que deben resguardarse.

En varios proyectos piloto se han usado grabaciones para atraer peces juveniles a arrecifes restaurados, reproduciendo los sonidos de un ecosistema sano y favoreciendo así su recuperación.


El impacto del ruido humano en los océanos

Los océanos ya no son un espacio silencioso: el tráfico marítimo, la pesca industrial y la exploración petrolera generan un ruido constante que interfiere con la comunicación de los peces.

Este contaminación acústica puede:

  • Alterar patrones de migración.
  • Dificultar el apareamiento.
  • Aumentar el estrés y la vulnerabilidad de las especies.

Por ello, la bioacústica no solo ayuda a conocer a los peces, sino también a medir el impacto de la actividad humana en los ecosistemas marinos.


El futuro de la conservación a través del sonido

Cada vez más investigadores coinciden en que el paisaje sonoro marino es tan importante como la biodiversidad visible. Con tecnologías más avanzadas, será posible crear mapas acústicos de los océanos, capaces de mostrar en tiempo real el estado de los ecosistemas.

Esto permitiría:

  • Detectar la presencia de especies invasoras.
  • Identificar áreas donde la pesca debe regularse.
  • Medir el éxito de proyectos de restauración marina.

En el futuro, escuchar los océanos podría ser tan importante como observarlos.


Los peces no son silenciosos: forman parte de un universo acústico complejo que apenas comenzamos a descifrar. Gracias a los registros subacuáticos, los científicos tienen una herramienta poderosa para proteger la vida marina, restaurar ecosistemas y entender mejor cómo se comunican los habitantes del océano.

La bioacústica no solo revela un lenguaje oculto, sino que también ofrece una esperanza concreta para la conservación marina en un mundo donde el ruido humano amenaza con silenciar la naturaleza.


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Ian Israel Cabrera Navarro es un talentoso creador de contenido digital y profesional de la comunicación. Con 24 años y más de cuatro de experiencia, se especializa en locución, redacción de guiones para materiales audiovisuales y edición de video de alto nivel. Su enfoque claro, preciso y su compromiso con la calidad se reflejan en cada proyecto, posicionándolo como un creador que entiende y satisface las necesidades de su audiencia. Con un excelente dominio del inglés, habilidades sociales destacadas, facilidad para la oratoria y destreza en herramientas digitales, Ian es un activo invaluable para La Verdad Noticias, siempre en constante evolución y con la ambición de seguir creciendo en el ámbito de los medios digitales.
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