El regreso de una de las sagas de terror más queridas por los fans no ha salido como muchos esperaban. Little Nightmares 3, desarrollado esta vez por Supermassive Games, llegó al mercado el pasado 10 de octubre, marcando un antes y un después para la franquicia… aunque no necesariamente en el buen sentido.
Con la salida de Tarsier Studios, creadores originales de la serie, la comunidad temía que el cambio de estudio afectara su esencia. El título prometía un nuevo enfoque con modo cooperativo online y una ambientación igual de inquietante que en las entregas anteriores, pero los resultados han sido dispares.
Un lanzamiento con más sombras que luces
Desde su estreno, las críticas no se han hecho esperar. En Steam, Little Nightmares 3 apenas alcanza un 49% de valoraciones positivas, basado en más de 2,200 reseñas de jugadores. Las principales quejas apuntan a una experiencia corta y técnica deficiente, plagada de bugs, reinicios forzados y una jugabilidad que obliga a repetir secciones debido a mecánicas confusas.
En Metacritic, el juego se mantiene con una calificación promedio de 70 puntos, lo que lo sitúa en terreno de “aceptable”, pero muy por debajo de las entregas anteriores. Aunque la dirección artística y el diseño visual conservan ese tono pesadillesco característico, los jugadores aseguran que la atmósfera perdió intensidad, y que el terror ya no se siente tan opresivo.
Una historia sin alma y un cooperativo cuestionado
Una de las decisiones más polémicas ha sido eliminar el modo cooperativo local, una característica muy esperada por la comunidad. En su lugar, Supermassive optó por un cooperativo en línea, que si bien amplía las posibilidades, también genera desconexión entre los jugadores.
El modo para un solo jugador tampoco convence: la inteligencia artificial del compañero es torpe y rompe la inmersión. Muchos fans comparan esta experiencia con las entregas anteriores, donde la tensión y la soledad eran el verdadero motor del miedo.
En cuanto a la narrativa, los críticos señalan que el guion carece de fuerza. Los personajes resultan poco memorables y la historia no logra transmitir el misterio y la angustia que definieron a Six o Mono en títulos previos.
El futuro incierto de la saga
A pesar de las críticas, Supermassive Games ya confirmó dos expansiones narrativas para 2026, algo que ha generado molestia entre los jugadores. Muchos consideran que el estudio debió centrarse primero en mejorar la campaña principal antes de planear contenido adicional.
No obstante, algunos aspectos del juego han recibido elogios, especialmente su diseño artístico y el apartado sonoro, que sigue siendo de alto nivel. Incluso los jugadores más críticos reconocen que el universo de Little Nightmares sigue teniendo un enorme potencial, siempre que los desarrolladores escuchen el feedback de la comunidad.
La gran pregunta es si Supermassive Games logrará recuperar la confianza de los fans en futuras actualizaciones. Por ahora, Little Nightmares 3 parece más una oportunidad desaprovechada que un verdadero salto evolutivo para la franquicia.
La comunidad pide una redención
En redes sociales, los jugadores comparten clips de errores y comparaciones con entregas anteriores, mientras algunos todavía defienden que el título “no es malo, solo diferente”. Sin embargo, el consenso general es claro: Little Nightmares 3 perdió parte del alma que hizo especial a la serie.
Con el paso de las semanas, las actualizaciones y los parches determinarán si el juego logra redimirse o si quedará en el recuerdo como la entrega más floja de la saga.
