Cuando estrenas un celular, lo habitual es comenzar a instalar aplicaciones, personalizar el fondo de pantalla y probar la cámara. Sin embargo, hay un detalle que muchas veces pasa desapercibido: la configuración de la pantalla. En los dispositivos Samsung Galaxy, algunos ajustes permiten cambiar la manera en que se ven las imágenes y se sienten los movimientos al navegar.

La configuración de fábrica no siempre coincide con las preferencias de cada persona. Mientras algunos usuarios buscan colores intensos para disfrutar de sus fotografías y videos, otros prefieren tonos más naturales. También hay quienes priorizan una navegación fluida al desplazarse por redes sociales o páginas de internet.

La buena noticia es que One UI, la interfaz de los teléfonos Samsung, ofrece opciones para adaptar la experiencia visual. No necesitas instalar aplicaciones adicionales ni recurrir a procedimientos complicados: basta con entrar a los ajustes y revisar qué funciones están disponibles en tu modelo.

Cómo activar los 120 Hz en tu Samsung Galaxy

Uno de los primeros apartados que conviene revisar es la fluidez de movimientos. Esta función controla la frecuencia con la que la pantalla actualiza la imagen y puede hacer que las animaciones y los desplazamientos se perciban más suaves.

Para encontrarla, abre la aplicación Ajustes y entra en Pantalla. Después, busca la opción Fluidez de movimientos. Si tu dispositivo ofrece esta función, podrás encontrar perfiles como Estándar y Adaptable.

El modo Adaptable permite alcanzar hasta 120 Hz en los modelos compatibles, aunque la frecuencia puede variar según el contenido y las condiciones de uso. Para activarlo, selecciona esa alternativa y pulsa Aplicar, si aparece el botón.

La diferencia puede notarse al deslizarte por una página, recorrer tus conversaciones o cambiar entre aplicaciones. Sin embargo, la disponibilidad de los 120 Hz depende del modelo: no todos los celulares Samsung cuentan con una pantalla capaz de alcanzar esa frecuencia.

También debes considerar el consumo energético. Una frecuencia de actualización elevada puede gastar más batería que un modo estándar, por lo que vale la pena comparar ambos perfiles si necesitas que el teléfono permanezca encendido durante más tiempo.

Modo de pantalla: elige entre colores vivos y naturales

Otro ajuste importante está relacionado con la apariencia de los colores. En el menú Pantalla, algunos Galaxy incluyen el apartado Modo de pantalla, donde puedes elegir entre perfiles como Vívido y Natural.

La opción Vívido busca ofrecer colores más intensos y llamativos. Puede resultar atractiva cuando miras fotografías, videos o contenido multimedia y prefieres una presentación visual más saturada.

Por otro lado, Natural está pensado para mostrar colores más moderados y cercanos a una apariencia realista. Esta alternativa puede gustarte si no quieres que los tonos de las imágenes parezcan demasiado intensos.

No existe una elección que funcione igual para todos. Lo recomendable es probar las opciones disponibles en tu Samsung y conservar aquella que resulte más cómoda para tus ojos y tus actividades cotidianas.

Resolución QHD+: consigue una imagen más nítida

Si tu Galaxy dispone de diferentes resoluciones de pantalla, también puedes revisar este apartado. Algunos modelos permiten seleccionar opciones como FHD+ o QHD+, aunque las alternativas dependen del dispositivo.

Para comprobarlo, entra en Ajustes, abre Pantalla y busca Resolución de pantalla. Si aparece QHD+, selecciónala y confirma el cambio mediante Aplicar, cuando corresponda.

Una resolución superior permite mostrar más píxeles y puede aportar mayor definición, especialmente al visualizar imágenes con muchos detalles o texto pequeño. No obstante, el beneficio dependerá de la pantalla y del contenido que estés mirando.

Además, no todos los teléfonos Samsung ofrecen resolución QHD+. Si esta opción no aparece en el menú, no significa que tu dispositivo tenga un problema: simplemente puede que su pantalla no admita esa configuración.

¿Conviene activar todos los ajustes al mismo tiempo?

Antes de modificar cada apartado, piensa en cómo utilizas tu celular. Si disfrutas de los videos, las fotografías y los juegos, una frecuencia elevada y una resolución superior pueden ser atractivas cuando tu modelo las admite. Si tu prioridad es la autonomía, quizá prefieras mantener una configuración más moderada.

Puedes comenzar cambiando la fluidez de movimientos y después probar los perfiles de color. Finalmente, revisa la resolución, si está disponible. Así podrás identificar qué cambios realmente mejoran tu experiencia sin modificar todo de golpe.

En definitiva, Samsung ofrece herramientas para personalizar la pantalla de los Galaxy según las capacidades de cada equipo. Revisar estos ajustes toma apenas unos minutos y puede ayudarte a encontrar el equilibrio entre nitidez, fluidez y duración de la batería.