El Congreso de Estados Unidos ha dado un paso que ya genera controversia mundial: citó a los CEO de Steam, Twitch, Discord y Reddit para que comparezcan en una audiencia oficial sobre la “radicalización de los usuarios de foros online”.
Entre ellos destaca Gabe Newell, cofundador y figura icónica de Steam, la mayor tienda digital de videojuegos en el planeta. A su lado estarán Humam Sakhnini (Discord), Dan Clancy (Twitch) y Steve Huffman (Reddit). La cita está programada para el 8 de octubre de 2025 y busca responder a una pregunta incómoda: ¿qué papel juegan estas plataformas en la violencia política de EE.UU.?
El contexto: el asesinato de Charlie Kirk
La polémica estalló tras el asesinato de Charlie Kirk, comentarista conservador cercano a Donald Trump. Su muerte avivó un debate en torno a las armas de fuego, la ideología política y los videojuegos violentos.
En medio del caos, el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental, presidido por James Comer, decidió convocar a los gigantes digitales para que expliquen qué medidas aplican contra la incitación a la violencia en línea.
¿Por qué los videojuegos otra vez en la mira?
No es la primera vez que EE.UU. vincula tiroteos con videojuegos. En esta ocasión, autoridades como Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud, han señalado posibles nexos entre videojuegos, drogas psiquiátricas y violencia armada.
Medios como FOX News ya hablan de un “fuerte vínculo” entre los videojuegos y el asesinato de Kirk, reforzando la narrativa de que estas experiencias digitales distorsionan la frontera entre fantasía y realidad.
Voces críticas: ¿y las armas qué?
Lo que indigna a muchos es la ausencia de otros actores digitales como YouTube, X (Twitter) o Meta, plataformas donde también circulan discursos extremistas.
Además, organizaciones como Everytown for Gun Safety recuerdan que solo en 2025 se han registrado 91 tiroteos en escuelas, y la base Gun Violence Archive ya contabiliza miles de delitos con armas. Para muchos analistas, el problema real sigue siendo el acceso indiscriminado a las armas de fuego, no los videojuegos.
Una cita que puede cambiar el rumbo
La audiencia del 8 de octubre podría marcar un antes y un después. Si los CEO logran convencer al Congreso de que sus plataformas aplican medidas efectivas contra la radicalización, la narrativa de que “los videojuegos son culpables” podría debilitarse.
Pero si no, Estados Unidos podría abrir una nueva era de regulación digital, con consecuencias directas para la industria gamer y para la forma en que se entienden las comunidades online.
Entre la política y los píxeles
El debate no es nuevo, pero sí más intenso que nunca. En lugar de centrar la atención en la raíz del problema —la violencia armada estructural en EE.UU.—, la política estadounidense parece preferir a los videojuegos como chivo expiatorio.
El 8 de octubre no solo estará en juego la imagen de empresas como Steam, Twitch o Discord, sino también la manera en que la sociedad percibe el papel de los videojuegos en la vida real.
