Inteligencia artificial: México apuesta por infraestructura propia

Inteligencia artificial podría aportar 5.2% del PIB mexicano hacia 2029, pero el país necesita infraestructura y talento.

Inteligencia artificial podría aportar 73 mil 500 millones de dólares a México hacia 2029, equivalente al 5.2% del PIB.

La inteligencia artificial representa para México una oportunidad económica que podría aportar 73 mil 500 millones de dólares hacia 2029, equivalente a 5.2% del PIB, pero aprovechar ese potencial exige construir infraestructura, talento y reglas que impulsen la inversión. El reto no consiste únicamente en adoptar herramientas, sino en desarrollar capacidades nacionales para competir en una industria que demanda enormes recursos computacionales y puede transformar distintos sectores productivos.

El diagnóstico de México IA+2.0 plantea que el país parte de ventajas relevantes para atraer proyectos tecnológicos, entre ellas su cercanía con Estados Unidos y costos operativos competitivos. Las conexiones con los principales nodos de interconexión estadounidenses pueden realizarse en menos de 20 milisegundos, mientras la integración logística con Norteamérica ofrece condiciones favorables para captar nuevas inversiones digitales.

¿Cuánto podría aportar esta tecnología a México?

La Inteligencia artificial podría generar un impacto potencial de 73 mil 500 millones de dólares para México en 2029, según la estimación presentada por Jessica Peña, directora de México IA+2.0. La cifra equivale a 5.2% del PIB y muestra por qué la discusión ya no se limita al desarrollo de aplicaciones, sino que incluye la capacidad física necesaria para entrenar y ejecutar sistemas avanzados.

Para alcanzar ese potencial, la Inteligencia artificial requiere una estrategia nacional sustentada en tres frentes: soberanía digital, formación de talento especializado y un marco regulatorio que incentive innovación e inversión. La organización considera que México debe coordinar a empresas, universidades y autoridades para evitar que sus ventajas actuales se pierdan frente a otros mercados que también buscan captar capital tecnológico.

¿Qué infraestructura necesita México?

La inteligencia artificial depende de centros de datos capaces de almacenar información y procesar enormes volúmenes de operaciones, pero existe una diferencia importante entre esas instalaciones y las llamadas fábricas de IA. De acuerdo con Nvidia, estas últimas están diseñadas específicamente para fabricar inteligencia a escala y atender las necesidades computacionales intensivas de los modelos avanzados.

México cuenta actualmente con alrededor de 50 centros de datos, aunque ninguno tendría capacidad para alojar modelos de IA a gran escala, según declaraciones de Adriana Rivera Cerecedo, directora ejecutiva de la Asociación Mexicana de Data Centers. Querétaro concentra 65% de la capacidad instalada nacional y se proyecta que el mercado alcance 480 MW hacia 2029, con inversiones superiores a 13 mil millones de dólares.

Inteligencia artificial Mexico necesita fabricas para crecer

¿Por qué las fábricas de IA son importantes?

El siguiente paso para la Inteligencia artificial en México consiste en pasar de la expansión de centros de datos a la creación de infraestructura especializada para modelos de gran escala. Estas instalaciones requieren una capacidad computacional considerablemente mayor y están vinculadas con sistemas de alto rendimiento, por lo que su desarrollo puede determinar si el país participa como consumidor de tecnología o también como productor.

La Inteligencia artificial también puede ampliar las capacidades de las pequeñas y medianas empresas, aunque su adopción todavía se concentra en herramientas como chatbots y asistentes digitales. México IA+2.0 plantea que existe un potencial mayor si las compañías incorporan estas tecnologías en procesos productivos, análisis, automatización y toma de decisiones, siempre con capacitación adecuada para aprovecharlas.

¿Qué papel tiene el talento especializado?

La Inteligencia artificial necesita profesionales capaces de diseñar, operar y supervisar sistemas complejos, por lo que la formación de talento aparece como uno de los pilares del diagnóstico. En la primera edición del foro México IA+2.0 se otorgaron becas de capacitación general a 250 personas, entre ellas funcionarios públicos, como parte de un esfuerzo para ampliar el conocimiento sobre estas herramientas.

La estrategia también busca conectar al sector educativo con empresas y autoridades para crear capacidades que respondan a las necesidades de la industria. La Inteligencia artificial avanza con rapidez y, por ello, formar especialistas no solo implica enseñar a utilizar aplicaciones existentes, sino desarrollar conocimientos en infraestructura, datos, seguridad, programación y gestión tecnológica para sostener proyectos de largo plazo.

¿Qué riesgos deben considerarse?

El crecimiento de la Inteligencia artificial también plantea riesgos relacionados con desinformación, privacidad y creación de contenidos falsos, incluidos los llamados deepfakes. Las herramientas capaces de generar imágenes y videos de personas reales pueden utilizarse de manera dañina, mientras que la creación de material sexualizado de menores representa un problema que requiere protección específica y una respuesta coordinada entre autoridades, empresas y sociedad.

Frente a esos desafíos, México IA+2.0 sostiene que la Inteligencia artificial debe avanzar acompañada de políticas públicas que protejan a los usuarios y, particularmente, a los menores de edad. También se reconoce el papel de las empresas, que han comenzado a reforzar políticas de privacidad y restricciones en sus modelos, aunque el debate sobre los límites de estas tecnologías continúa.

¿Cómo busca México impulsar este sector?

La Inteligencia artificial forma parte de una agenda tecnológica en la que participan organismos públicos y empresas privadas. Peña destacó como avances la creación de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones y los anuncios relacionados con una futura legislación en la materia, aunque advirtió que una regulación excesiva podría reducir el atractivo del país para el capital tecnológico.

El objetivo de México IA+2.0 es impulsar el diálogo entre empresas, universidades y autoridades para que México evolucione de una economía reconocida principalmente por su manufactura hacia una con mayor capacidad tecnológica. La Inteligencia artificial puede convertirse en un componente de esa transformación si el país desarrolla infraestructura, talento y reglas equilibradas que permitan atraer inversiones sin descuidar la seguridad de los usuarios.

¿Qué sigue para México?

La Inteligencia artificial representa una oportunidad de largo plazo, pero convertirla en crecimiento económico dependerá de decisiones que requieren infraestructura y coordinación. La segunda edición del foro México IA+2.0 se realizará el 4 y 5 de noviembre de 2026 en Expo Santa Fe, con el objetivo de reunir a distintos sectores alrededor del debate sobre infraestructura y las capacidades que necesita el país.

El reto para México será pasar de la adopción de herramientas a la construcción de una industria con capacidad propia. La Inteligencia artificial puede aportar crecimiento, productividad y nuevas inversiones, pero sus beneficios no llegarán automáticamente: dependerán de que existan centros especializados, profesionales preparados, políticas públicas eficaces y mecanismos de protección que permitan aprovechar la tecnología sin ignorar sus riesgos.

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