Donkey Kong Bananza brilla con su DLC, pero comete un grave error

Donkey Kong Bananza brilla con su DLC, pero comete un grave error
Donkey Kong Bananza brilla con su DLC, pero comete un grave error

La jungla de Donkey Kong vuelve a rugir. Tras conquistar a los fans con su estilo frenético y su espíritu coleccionista, Donkey Kong Bananza regresa con un nuevo contenido descargable: Isla de DK + Caza de esmeraldas. La promesa era clara: más caos, más bananas y más diversión. Pero el resultado, aunque potente, deja un sabor agridulce.

Cuando Nintendo anunció la expansión, la comunidad celebró la oportunidad de volver a explorar la legendaria isla del simio más querido de los videojuegos. Sin embargo, el entusiasmo pronto se mezcló con desconcierto: el DLC cuesta 19,99 euros y parece más un fragmento recortado del juego base que una auténtica expansión independiente.

Una isla cargada de nostalgia y desafíos

La Isla de DK es puro fanservice. Montañas tropicales, referencias clásicas y viejos amigos como Cranky Kong, Diddy Kong y Dixie Kong hacen su regreso triunfal. Los jugadores pueden fotografiarse con ellos, explorar libremente y disfrutar de una ambientación visualmente deslumbrante.

Pero el gran atractivo está en el nuevo modo roguelike, protagonizado por Void Kong, un enemigo que desafía a DK y Pauline a recolectar esmeraldas en misiones cada vez más difíciles. Cada ronda exige reflejos, estrategia y velocidad, porque el tiempo y las joyas corren en tu contra.

Este formato, lleno de adrenalina, mantiene viva la esencia de Bananza: destruirlo todo y volver a empezar. Sin embargo, la emoción se apaga pronto por una razón que Nintendo no puede ignorar.

El error imperdonable: un DLC que debió ser parte del juego base

El verdadero problema de Isla de DK + Caza de esmeraldas no está en su jugabilidad, sino en su planteamiento comercial. Por muy divertido que sea, se siente como un contenido que debió incluirse en la versión original del título.

Además, la duración es limitada. Una vez desbloqueadas las recompensas —nuevos trajes y decoraciones para la isla—, el incentivo para seguir jugando desaparece. La sensación de “expansión incompleta” es inevitable, y su precio no ayuda a justificarlo.

Nintendo acierta en mantener vivo el espíritu de Donkey Kong, pero el costo y la falta de profundidad lo convierten en un golpe bajo para los fans más fieles.

Veredicto: una joya divertida, pero empañada por su modelo de venta

Si eres amante de los desafíos arcade y disfrutas aplastando enemigos con ritmo tropical, este DLC te hará pasar grandes momentos. Pero si esperas una experiencia expansiva y duradera, probablemente te decepcione.

Donkey Kong Bananza sigue siendo un título brillante en Nintendo Switch 2, aunque Isla de DK + Caza de esmeraldas demuestra que incluso los grandes simios pueden tropezar con sus propias bananas.

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