La protección de los datos personales se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los usuarios. Registrar un correo electrónico de Gmail en tiendas en línea, aplicaciones o servicios digitales suele parecer inofensivo, pero en muchos casos esa información termina circulando entre terceros con fines publicitarios.
La buena noticia es que existe un truco sencillo en Gmail que permite identificar qué empresas están compartiendo tus datos y tomar medidas para proteger tu privacidad.
¿Cómo funciona el truco de los alias en Gmail?
Al crear una cuenta en cualquier plataforma, pocas personas leen a detalle los términos y condiciones que regulan el uso de la información personal. En esos documentos, muchas empresas se reservan el derecho de compartir o vender los datos del usuario, lo que se traduce en correos promocionales no deseados o spam.
Gmail ofrece una herramienta muy útil para rastrear el origen de esos mensajes: los alias de correo electrónico. Aunque no permite crear subdominios, sí reconoce cualquier dirección que incluya un signo “+” antes del símbolo @.
Por ejemplo, si tu correo es juanrios@gmail.com, puedes registrarte en un servicio usando juanrios+amazon@gmail.com. Todos los mensajes enviados a esa dirección llegarán normalmente a tu bandeja de entrada, pero el alias permitirá identificar de dónde provienen.
Si con el tiempo comienzas a recibir spam dirigido específicamente a ese alias, será una señal clara de que esa empresa compartió o vendió tu correo electrónico.
Además de identificar filtraciones de datos, los alias facilitan la organización del correo. Gmail permite crear filtros automáticos basados en el alias utilizado, lo que ayuda a clasificar mensajes, enviarlos a carpetas específicas o incluso eliminarlos de forma automática.
Este método no requiere configuraciones avanzadas ni conocimientos técnicos. Tampoco altera el funcionamiento del correo ni implica riesgos de seguridad, ya que Gmail redirige todos los mensajes con alias a la cuenta principal sin modificar el dominio.

Limitaciones del truco de Gmail
Aunque es un recurso efectivo, no es infalible. Algunas empresas eliminan automáticamente los alias al procesar las direcciones de correo, lo que dificulta rastrear el origen del spam. Sin embargo, muchas plataformas aún no cuentan con estos filtros, por lo que el método sigue siendo válido en una gran cantidad de casos.
Aun con estas limitaciones, el uso de alias sigue siendo una forma práctica de monitorear el uso que hacen las empresas de tu información personal.
¿Cómo proteger tu privacidad?
Para quienes buscan un nivel mayor de anonimato, los correos electrónicos temporales son otra opción. Estos servicios generan direcciones válidas por un periodo corto desde minutos hasta un día y permiten recibir códigos de verificación o completar registros sin usar el correo principal.
Las cuentas temporales son útiles al probar aplicaciones, registrarse en plataformas de dudosa procedencia o acceder a servicios que no ofrecen garantías claras sobre el manejo de datos personales. Al eliminarse automáticamente, evitan que el correo quede almacenado en bases de datos y reducen la posibilidad de recibir campañas publicitarias futuras.
El truco de los alias en Gmail no evita por completo la venta de datos, pero sí brinda al usuario una forma sencilla de detectar quién lo hace y actuar en consecuencia.