
Venta de pan de muerto alcanzará mil millones de pesos en 2025
La Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares de México (Canainpa) informó que la venta de pan de muerto durante este año alcanzará alrededor de mil millones de pesos, un incremento del 3.5 por ciento respecto a 2024. Este tradicional alimento se mantiene como un símbolo cultural y económico en la celebración de Día de Muertos.
Derrama económica y alcance en la capital
Julián Castañón Fernández, presidente de Canainpa, indicó que en total la celebración de Día de Muertos podría generar una derrama económica superior a 13 mil millones de pesos en la Ciudad de México. Del total, mil millones corresponden específicamente a la venta del pan de muerto, reflejando el impacto de esta tradición en la economía local.
El precio promedio de una pieza mediana ronda los 220 pesos por kilo, aunque el costo final depende de los ingredientes y de la panadería que lo elabore, mostrando la diversidad de opciones para los consumidores.
Impacto en el empleo y la industria panificadora
La industria panificadora genera empleo directo para más de 500 mil personas y empleos indirectos para alrededor de 4.5 millones, incluyendo toda la cadena de suministros relacionada con la floricultura, gastronomía, hotelería y turismo. Salvador Villalobos, presidente ejecutivo del Consejo de la Comunicación, destacó que más de 4 mil empresas participan en la celebración del Día de Muertos solo en la capital del país.
Consumo y preferencias del pan mexicano
Castañón Fernández señaló que el consumo per cápita de pan en México es de 36 kilogramos al año, de los cuales el 81 por ciento corresponde a pan blanco —como bolillos, teleras y pan de caja— y el 19 por ciento a pan dulce y repostería. En esta categoría, el pan de muerto ocupa un lugar especial, consolidándose como una tradición robusta y reconocida culturalmente.
Aunque comparativamente la Rosca de Reyes tiene mayor relevancia comercial, el pan de muerto destaca por su arraigo cultural y su capacidad de impulsar la economía local durante las festividades.
Combinación de tradición artesanal y tecnología moderna
La Canainpa destacó que el sector panificador combina métodos tradicionales con tecnología moderna y está conformado por más de 54 mil panaderías, la mayoría micro y pequeñas empresas familiares. Este modelo permite mantener la autenticidad de los productos mientras se optimiza la producción y se fortalece la competitividad en el mercado.
Durante estas fechas, la cadena de producción y venta del pan de muerto involucra a múltiples sectores, incluyendo la floricultura, la gastronomía, las panaderías, la hotelería y las artesanías, contribuyendo al impulso económico de miles de empresas y millones de trabajadores.
Pan de muerto: tradición y motor económico
El pan de muerto no solo representa una tradición cultural, sino también un motor económico que refuerza el empleo, la gastronomía y la economía familiar en México. Su comercialización anual refleja la importancia de mantener vivas las costumbres mientras se genera desarrollo económico en comunidades locales.