Tesla sufre su peor caída de ingresos en más de una década

Tesla sufre su peor caída de ingresos en más de una década
Tesla enfrenta su mayor descenso financiero en 10 años, afectada por competencia de autos eléctricos económicos y la polémica política de Elon Musk

La caída más aguda desde su ascenso al liderazgo eléctrico

Tesla, el emblema de la revolución de los vehículos eléctricos, registró en el segundo trimestre de 2025 su mayor caída de ingresos en más de una década. La cifra final: 22,500 millones de dólares, un 12% menos que en el mismo periodo del año anterior. Detrás de este tropiezo histórico hay múltiples causas, desde una feroz competencia internacional hasta el creciente rechazo a las posturas públicas de su CEO, Elon Musk.

La noticia sacudió tanto a los inversionistas como a los analistas. Si bien las previsiones esperaban una caída moderada, el golpe resultó más duro de lo anticipado. La expectativa rondaba los 22,740 millones, según LSEG.

El Modelo Y no logró reactivar la demanda

El lanzamiento de una versión renovada del SUV superventas Modelo Y fue recibido con entusiasmo por los inversionistas, pero ese entusiasmo no se tradujo en un repunte significativo en las ventas. A pesar de ser uno de los vehículos más populares de la marca, el rediseño no consiguió frenar la caída.

Esto deja en evidencia una tendencia cada vez más marcada: los consumidores buscan alternativas más económicas, prácticas y accesibles. Marcas como BYD en China y varias europeas están ganando terreno rápidamente con autos eléctricos más asequibles, funcionales y con buena autonomía.

Elon Musk, un activo y un lastre

Otro factor que ha influido es la figura de Elon Musk. Si bien ha sido el cerebro detrás de la expansión y el posicionamiento global de Tesla, sus declaraciones políticas y sociales en redes sociales han generado polarización. La asociación entre el nombre Tesla y las posturas ideológicas de Musk comienza a pesar en la reputación de la empresa.

La fidelidad de marca ha comenzado a fragmentarse, especialmente entre consumidores jóvenes y progresistas, quienes valoran la sostenibilidad pero también la inclusión y neutralidad empresarial.

La esperanza: el vehículo asequible

En medio del panorama adverso, Tesla ofreció una luz de esperanza. Durante la presentación de sus resultados trimestrales, la compañía anunció que ya comenzó la fabricación de “las primeras unidades” de su tan prometido modelo asequible.

Este nuevo vehículo, cuya producción masiva está prevista para la segunda mitad del año, será clave para que la compañía recupere competitividad frente a modelos eléctricos que ya dominan el mercado por su accesibilidad.

Aun así, Tesla evitó actualizar sus previsiones de entregas anuales, manteniéndose cautelosa frente a un entorno económico inestable.

Tesla en una encrucijada: innovación o adaptación

El presente de Tesla no es necesariamente un presagio de decadencia, pero sí marca un punto de inflexión. La empresa que solía marcar la pauta en el sector ahora debe adaptarse a un mercado que cambia más rápido de lo que Elon Musk tuitea.

Los consumidores demandan vehículos eléctricos accesibles, eficientes y sin carga ideológica. Tesla tiene la capacidad tecnológica para responder, pero necesita reconectar con un mercado que ya no se deslumbra solo por el logo de la “T” o las promesas futuristas.

Los próximos trimestres serán decisivos: o Tesla reinventa su narrativa empresarial y comercial para sobrevivir a la democratización del coche eléctrico, o se verá relegada a un nicho donde la competencia global, sobre todo asiática, ya domina con fuerza.

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