En medio de la incertidumbre internacional provocada por los aranceles anunciados por el expresidente estadounidense Donald Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que México mantiene una trayectoria de crecimiento económico, lo cual incluso llevó al Fondo Monetario Internacional (FMI) a corregir su estimación para el país.
Hace apenas tres meses, el organismo financiero preveía una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano de -0.3%. Sin embargo, en su más reciente informe de Perspectivas Económicas Mundiales, el FMI ajustó la cifra al alza: México crecerá 0.2% este año.
“Desde aquí dijimos: ‘Se están equivocando’. La economía de México está fuerte, está sólida”, afirmó Sheinbaum en su conferencia matutina desde Palacio Nacional.
Un modelo económico que desafía el pesimismo
Durante su intervención, Sheinbaum señaló que el modelo económico que comenzó en la administración de Andrés Manuel López Obrador ha probado su eficacia, incluso en escenarios adversos como el actual, marcado por las tensiones comerciales con Estados Unidos.
“Nuestro modelo funciona, ya se demostró durante seis años y lo estamos demostrando ahora”, subrayó la mandataria.
Este mensaje se enmarca en una narrativa que busca reforzar la confianza en la estrategia económica nacional frente a las críticas internas y las presiones internacionales.
Aranceles de Trump y su impacto en la economía mexicana
La incertidumbre se incrementó desde que el expresidente Donald Trump anunció nuevos aranceles para productos mexicanos, afectando el comercio bilateral y generando inquietud en los mercados. No obstante, Sheinbaum aseguró que los efectos han sido amortiguados gracias al plan de fortalecimiento interno que su gobierno implementó desde el primer día.
“Por supuesto que hay impactos, pero no solo en México, sino en todo el mundo. Y particularmente aquí por la integración económica con Estados Unidos”, explicó.
Más allá del PIB: bienestar, salarios y desigualdad
La presidenta también fue enfática al señalar que el crecimiento económico no debe medirse únicamente por el PIB. A su juicio, los indicadores de bienestar, disminución de la pobreza y mejora en los salarios son igualmente fundamentales.
En este sentido, destacó los avances registrados en la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto de los Hogares (ENIGH), cuyos resultados preliminares reflejan una tendencia positiva en la reducción de la pobreza.
“Aun con aranceles y la incertidumbre, hay crecimiento. Y el FMI tuvo que cambiar su estimación”, insistió Sheinbaum.
FMI corrige: de contracción a crecimiento
La actualización del FMI no es menor: pasar de una contracción prevista de -0.3% a un crecimiento de 0.2% es una señal clara del ajuste en la percepción internacional sobre el desempeño de la economía mexicana.
Para 2026, el FMI mantuvo su previsión de crecimiento en 1.4%, lo que refuerza las expectativas de estabilidad a mediano plazo, siempre que se mantengan las políticas económicas actuales y se logren acuerdos diplomáticos que mitiguen los riesgos comerciales.
¿Qué sigue para la economía mexicana?
Con este cambio de narrativa internacional, el gobierno federal planea continuar fortaleciendo el mercado interno, atraer inversión extranjera y promover el desarrollo regional. La clave, según Sheinbaum, está en sostener una política de bienestar que priorice a los sectores históricamente marginados.
El desafío inmediato será enfrentar las próximas negociaciones comerciales con Estados Unidos, en un entorno de campaña electoral en ese país que podría incrementar las tensiones.
