En las comunidades ganaderas del norte del país, la incertidumbre se había instalado desde que se anunció la suspensión temporal de exportaciones hacia Estados Unidos por la plaga del gusano barrenador. Para miles de familias, el comercio de ganado con el país vecino no es solo una actividad económica: es la base de su sustento.
Por eso, las palabras de Claudia Sheinbaum en su conferencia mañanera cayeron como un respiro: en noviembre se reanudarán las exportaciones ganaderas a EU.
Coordinación binacional contra la plaga
La mandataria explicó que el caso detectado en Nuevo León se debió a fallas en la revisión de algunos ejemplares infectados. Sin embargo, aseguró que las medidas necesarias ya fueron implementadas para contener el problema y evitar su propagación.
Actualmente, 200 técnicos estadounidenses trabajan en México junto con especialistas nacionales para consensuar protocolos de control. La colaboración binacional ha sido clave para garantizar la seguridad sanitaria del ganado y recuperar la confianza del mercado internacional.
El reto del control sanitario
Sheinbaum reconoció la dificultad de restringir el paso de animales desde el sureste hacia el norte, pues se trata de sistemas ganaderos distintos: mientras en Sonora el ganado se cría para exportación, en el sureste se produce principalmente para consumo local.
Entre las medidas más destacadas se encuentra la próxima construcción de una planta productora de moscas estériles, una tecnología utilizada a nivel mundial para combatir el gusano barrenador sin dañar el ecosistema.
El impacto económico en Sonora y el norte
La reapertura de exportaciones no solo representa estabilidad para los ganaderos, también es un factor estratégico en la relación comercial con Estados Unidos. Estados como Sonora, Chihuahua y Coahuila dependen en gran medida de este mercado, al que envían miles de cabezas de ganado cada año.
Con la reactivación en noviembre, se espera que el flujo comercial retome su normalidad, beneficiando tanto a productores como a la economía regional.
Más allá de noviembre: lo que viene
La presidenta subrayó que este episodio deja una lección clara: la necesidad de fortalecer los protocolos sanitarios y mejorar la vigilancia en el traslado de animales. México busca no solo cumplir con los estándares de Estados Unidos, sino también garantizar que su producción ganadera se mantenga competitiva y segura.
De confirmarse los plazos, noviembre marcará no solo el regreso de las exportaciones, sino también un hito de cooperación internacional y resiliencia para el campo mexicano.
