En el corazón del Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recibió a la secretaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, Brook Rollins, para discutir un tema que preocupa tanto a productores mexicanos como a consumidores estadounidenses: la reapertura de la frontera para la exportación de ganado mexicano.
El encuentro, aunque cordial y productivo, terminó sin una fecha concreta para que los embarques de res vuelvan a cruzar hacia el norte. Sin embargo, Sheinbaum aseguró que la funcionaria estadounidense “se fue convencida” de que México ha cumplido con todos los protocolos para contener el avance del gusano barrenador, la plaga que provocó el cierre temporal de las exportaciones.
El gusano barrenador: una amenaza que frenó el comercio
El gusano barrenador del ganado —una larva que invade heridas abiertas en los animales— ha sido la causa directa de la suspensión del comercio ganadero entre ambos países.
La medida, implementada por Estados Unidos como precaución sanitaria, generó pérdidas millonarias para productores mexicanos, especialmente en estados del norte como Chihuahua, Coahuila y Sonora.
Sheinbaum explicó que su administración ha trabajado de manera coordinada con las autoridades estadounidenses para erradicar la plaga. Parte esencial del plan es la construcción de una fábrica de mosca estéril, un método biológico que evita la reproducción del insecto.
“Tenemos un avance del 30% y estará lista a mediados del próximo año”, detalló la mandataria.
Impacto económico a ambos lados de la frontera
Durante la reunión, Rollins reconoció que la clausura de la frontera también ha afectado a los productores y consumidores estadounidenses, pues el precio de la carne ha aumentado ante la reducción del suministro.
La presidenta subrayó que México y Estados Unidos comparten una visión común: proteger la sanidad animal sin frenar innecesariamente el comercio.
“No queremos decisiones subjetivas que abran o cierren la frontera por un caso aislado. Deben existir indicadores técnicos claros”, afirmó Sheinbaum.
Señales de cooperación y voluntad política
El tono del encuentro fue optimista. Según Sheinbaum, existe “voluntad de ambos gobiernos” para resolver el conflicto lo antes posible.
La mandataria insistió en que México no busca “sorpresas”, sino una relación transparente basada en criterios científicos que permitan definir cuándo y cómo reanudar las exportaciones.
Un paso más cerca de la reapertura
Aunque no hay fecha oficial para la reapertura fronteriza, el gobierno mexicano confía en que la coordinación técnica y el progreso de la planta de mosca estéril sean suficientes para recuperar la confianza de Washington.
Cada día sin comercio implica pérdidas significativas para los ganaderos, pero también representa una oportunidad para demostrar la solidez del sistema sanitario mexicano.
El diálogo sigue abierto, y el mensaje de Sheinbaum fue claro: México está listo para volver a exportar su ganado, bajo estándares de salud animal y cooperación internacional.
