Llegar al final de la vida laboral suele traer muchas preguntas: ¿cuánto dinero recibiré cada mes?, ¿necesito cumplir cierta edad?, ¿qué pasa con mis semanas cotizadas? Una de las dudas más comunes aparece cuando se utilizan las palabras pensionado y jubilado como si significaran lo mismo. Sin embargo, aunque ambas se relacionan con el retiro, tienen diferencias importantes.

En el caso del IMSS, entender estos conceptos ayuda a identificar qué prestación puede recibir una persona y bajo qué condiciones. No es lo mismo obtener una pensión conforme a la Ley del Seguro Social que retirarse mediante un acuerdo laboral o un régimen de jubilaciones establecido por el patrón.

¿Cuál es la diferencia entre pensionado y jubilado?

Un pensionado es quien recibe una prestación económica reconocida por el sistema de seguridad social, después de cumplir los requisitos establecidos en la legislación correspondiente. En el Seguro Social existen diferentes modalidades, entre ellas las pensiones por cesantía en edad avanzada y vejez.

La jubilación, por otro lado, puede derivarse de las condiciones pactadas entre una persona trabajadora y su empleador. Esto significa que el retiro puede estar regulado por un contrato colectivo, un convenio laboral o un régimen particular que establezca requisitos de edad, antigüedad y prestaciones.

Un ejemplo es el personal del propio Instituto. El IMSS cuenta con un Régimen de Jubilaciones y Pensiones relacionado con las condiciones laborales de sus trabajadores. Por eso, no debe confundirse esa prestación con la pensión que solicita cualquier persona asegurada por haber cotizado durante su vida laboral.

También puede ocurrir que una persona tenga derecho a una prestación laboral y, además, a una pensión del Seguro Social, siempre que su situación y las disposiciones aplicables lo permitan.

¿Cuánto dinero recibe un pensionado del IMSS?

No existe una cantidad única para todos los pensionados. El monto depende principalmente de la ley bajo la cual cotizó el trabajador, sus semanas reconocidas, el salario registrado y los requisitos que haya cumplido al solicitar el retiro.

Para quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997, existe la posibilidad de elegir el régimen de la Ley 73, siempre que cumplan las condiciones correspondientes. Entre los requisitos generales se encuentran tener al menos 60 años para solicitar una pensión por cesantía en edad avanzada, estar dado de baja del régimen obligatorio y contar con un mínimo de 500 semanas cotizadas.

En este esquema, el cálculo considera factores como el salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas y la edad de retiro. Por esa razón, dos personas que pertenecen a la misma generación pueden recibir cantidades diferentes.

En cambio, quienes comenzaron a cotizar a partir del 1 de julio de 1997 pertenecen al régimen de la Ley 97. Para ellos, el ahorro acumulado en su cuenta individual de AFORE tiene un papel fundamental en el financiamiento de su retiro.

Ley 97: ¿cuántas semanas se necesitan en 2026?

Este punto es especialmente importante para quienes planean iniciar su trámite durante 2026. El requisito de semanas para obtener una pensión por cesantía en edad avanzada o vejez bajo la Ley 97 aumenta gradualmente hasta llegar a 1,000 en 2031.

Para este año, el mínimo establecido es de 875 semanas cotizadas. La edad también importa: se requieren 60 años para la pensión por cesantía en edad avanzada y 65 para la pensión por vejez.

Cuando se cumplen los requisitos, existen distintas modalidades para recibir los recursos, como la renta vitalicia, contratada con una aseguradora, o el retiro programado, administrado por una AFORE. La pensión garantizada es otra posibilidad para quienes cumplen las condiciones legales, pero cuyo ahorro no alcanza para financiar una pensión mediante las otras modalidades.

Por eso, no es posible asegurar que todos los pensionados de la Ley 97 recibirán la misma cantidad mensual. El resultado depende de su ahorro y de las reglas aplicables a su caso.

¿Qué pasa si el IMSS niega la pensión?

Si una persona solicita su pensión y no reúne los requisitos necesarios, el Instituto puede emitir una resolución de negativa de pensión. Esto no significa que automáticamente recibirá todos los recursos de su AFORE sin realizar ningún trámite.

La resolución permite iniciar ante la administradora correspondiente el procedimiento para disponer de los recursos que legalmente procedan. La entrega depende del régimen y de las subcuentas que integran el ahorro individual.

Antes de iniciar el retiro, conviene revisar el reporte de semanas cotizadas, verificar los datos personales y consultar el saldo de la AFORE. También es importante conservar la resolución emitida por el Instituto, pues forma parte de la documentación necesaria para gestionar la disposición de recursos.

Al final, la diferencia entre pensionado y jubilado no es solamente una cuestión de palabras: determina qué prestación se recibe y cuáles son sus condiciones. Antes de calcular cuánto dinero llegará durante el retiro, es fundamental conocer el régimen aplicable y los derechos reconocidos por el IMSS.