Revisión del T-MEC con balance bilateral y trilateral
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha comenzado a tomar forma en las declaraciones del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien adelantó que el proceso no se limitará a un único formato de negociación. Según explicó, habrá capítulos bilaterales que atenderán asuntos específicos entre dos países, y al mismo tiempo, mecanismos trilaterales que involucrarán a las tres naciones de América del Norte. Esta combinación, subrayó, refleja la dinámica real de la economía regional y se asemeja al modelo aplicado durante la primera administración de Donald Trump.
El contexto de la revisión del tratado
Durante el evento “Mentes en Acción, 2ª edición: Hecho en México”, Ebrard respondió a los comentarios de Jamieson Greer, representante comercial estadounidense, sobre la posibilidad de que se privilegien negociaciones bilaterales. El funcionario mexicano fue claro: “Hay temas que solo competen a dos partes”, explicó, dejando ver que la estructura del T-MEC no es rígida, sino flexible para adaptarse a las necesidades de cada país y sus industrias.
Ejemplos de temas binacionales entre México, EE.UU. y Canadá
El secretario puso ejemplos concretos de cómo funciona este entramado comercial. Con Estados Unidos, México es el principal exportador de tomate, un sector que requiere mesas específicas de diálogo agrícola y sanitario. En contraste, con Canadá la relación económica está más ligada a la minería y a la producción de aluminio, donde dicho país es el mayor productor en América del Norte, mientras que México aporta unas 90 mil toneladas a la región. Estos ejemplos muestran que el enfoque bilateral no sustituye al trilateral, sino que lo complementa.
Lo trilateral sigue siendo el eje del T-MEC
Si bien lo bilateral tiene un peso relevante, Ebrard subrayó que hay materias que solo pueden resolverse con los tres países en la mesa. Un ejemplo es el sistema de solución de controversias, diseñado para garantizar que todos los miembros cumplan las reglas del tratado. En ese sentido, aseguró que México no renunciará a los mecanismos multilaterales, ya que son la base de confianza para la estabilidad comercial del bloque.
La visión de México hacia el futuro
Más allá de responder a Estados Unidos o Canadá, México busca fortalecer su posición en el T-MEC como un socio estratégico capaz de defender sus intereses y al mismo tiempo impulsar el crecimiento regional. La apuesta de Ebrard es clara: construir un equilibrio entre lo bilateral y lo trilateral para que el tratado siga siendo competitivo en un entorno global cada vez más exigente.
