Dejar de pagar una tarjeta de crédito es una situación más común de lo que parece en México. El aumento del costo de vida, la pérdida de empleo o una emergencia pueden provocar que miles de personas acumulen pagos vencidos sin saber qué consecuencias podrían enfrentar.
Aunque muchas personas creen que el banco las demandará apenas dejan de pagar, la realidad es distinta. Los especialistas explican que no existe un monto establecido por ley que obligue a las instituciones financieras a iniciar un juicio, aunque sí hay cantidades en las que el riesgo comienza a incrementarse.
¿Desde qué monto aumenta el riesgo de una demanda por la tarjeta de crédito?
De acuerdo con Ángel González, director general de la Organización Nacional de la Defensa del Deudor, los bancos analizan si les resulta conveniente iniciar un proceso judicial, ya que hacerlo implica contratar abogados, cubrir gastos administrativos y asumir costos legales.
Por esa razón, las instituciones financieras normalmente no demandan por adeudos, ya que recuperar el dinero podría costarles incluso más que la propia deuda.
Según el especialista, el riesgo comienza a observarse cuando el adeudo ronda los 30 mil pesos. En estos casos la posibilidad de una demanda sigue siendo baja, pero deja de ser inexistente.
Conforme la deuda aumenta a 100 mil, 200 mil o incluso 300 mil pesos, la probabilidad de que el acreedor decida acudir a los tribunales también crece. Sin embargo, eso no significa que la demanda sea automática y en muchos casos, el banco opta por vender de la tarjeta de crédito la deuda a una empresa especializada en recuperación de cartera vencida, en lugar de iniciar un juicio.
¿En qué casos aplica la demanda por deuda en la tarjeta de crédito?
El monto de la deuda en la tarjeta de crédito no es el único factor que influye en la decisión de demandar. Las instituciones también consideran el tiempo que lleva el cliente sin pagar, su historial crediticio y el tipo de entidad financiera con la que contrató el crédito.
Incluso entre los propios bancos existen diferencias. Cada institución tiene políticas distintas para recuperar los adeudos, por lo que un cliente de BBVA puede enfrentar un proceso diferente al de un usuario de Banamex o Banco Azteca.
También cambia el panorama cuando la deuda pertenece a una financiera digital o a una Sociedad Financiera Popular (Sofipo), como Nu, Klar, Stori o DiDi.
¿Qué pasa antes de que exista una demanda?
Antes de llegar a un juzgado, las instituciones suelen intentar recuperar el dinero mediante otras alternativas. Lo más común es que el banco contacte al cliente para ofrecer una negociación por la deuda ya sea la tarjeta de crédito o crédito, ya sea mediante una reestructura del crédito, nuevos plazos de pago o algún descuento para liquidar la deuda.
Si no existe respuesta, la cuenta generalmente pasa a un despacho de cobranza. Estos despachos pueden comunicarse con el deudor para buscar un acuerdo, pero la ley les prohíbe amenazar, intimidar o realizar prácticas de hostigamiento.
Solo cuando todas estas opciones fracasan, la institución puede decidir presentar una demanda mercantil.
¿Te pueden embargar por una deuda de tarjeta de crédito?
Si el banco presenta una demanda y un juez determina que existe una obligación de pago incumplida, podría ordenar el embargo de algunos bienes para cubrir la deuda. Esto significa que ningún despacho de cobranza puede llegar a una vivienda para llevarse muebles, vehículos o pertenencias sin una orden judicial.
La educación financiera de RappiCard recuerda que ciertos bienes están protegidos por la ley y no pueden embargarse, como la ropa, la cama, los utensilios básicos de cocina y las herramientas indispensables para trabajar.
En cambio, otros bienes, como vehículos, cuentas bancarias, equipos electrónicos o algunos inmuebles, sí podrían formar parte de un embargo si así lo determina un juez.
Los especialistas aclaran que la deuda de tarjeta de crédito son de carácter civil o mercantil, por lo que dejar de pagar no constituye un delito y no implica ir a prisión.
La única excepción sería que durante el proceso se comprobara la existencia de un fraude o que la persona obtuvo el crédito mediante engaños deliberados, situaciones completamente distintas al simple incumplimiento de pago.
¿Qué hacer si ya no puedes pagar?
Si las mensualidades ya rebasan tu capacidad económica, lo más recomendable es no ignorar el problema. Buscar una negociación directamente con el banco, revisar las opciones de reestructura y conservar toda la documentación de los acuerdos puede evitar que la deuda siga creciendo con intereses moratorios.
Además, responder a las notificaciones y mantener comunicación con la institución financiera suele ofrecer más alternativas que dejar pasar el tiempo sin atender el adeudo.
